¡De vergüenza, inadmisible!

De vergüenza, inadmisible. Son las dos palabras que se me vienen a la cabeza cada vez que veo una aberración perpetrada por un cristiano hacia su religión. Más incomprensible aún es cuando se trata de un cristiano de los que lleva el título de cofrade como si no hubiese otra cosa en la vida. Todos sabemos que el mundo de las redes sociales están en plena ebullición, y que su poder comunicativo es mucho mayor que en otras décadas pasadas. Un potencial tremendo que algunos utilizan para reirse de nosotros a través de ellas, aunque en ocasiones los primeros en reírnos y desprestigiar nuestra religión seamos «nosotros mismos». Les voy a explicar de lo que ha motivado este artículo y con ello, me entenderán.

Hace unos días, recibí un mensaje por Whattsap el cual me mostraba un enlace de Youtube. Pinché, sin leer previamente el título, y comenzó un vídeo de unos adolescentes. Al momento reconocí sus caras. El motivo de mi crispación llegó cuando, uno de ellos, sin querer, le da un golpe al otro, a lo que esté reacciona diciendo «Me cago en la Hostia«. No tiene sentido. La verdad es que no se lo veo. Puedo entender que sin querer se suelte una expresión de «mal hablado» por el golpe. Cierto es que tampoco debería ser así, pero que ellos lo publiquen y se sientan orgullosos de eso, me supera, lo veo de auténtica vergüenza.

Desconozco la enseñanza que habrá recibido el protagonista de la frase en su casa, aunque puedo imaginar que no sería tan mala; su padre es un miembro de junta de una hermandad sonada en Córdoba y me consta que una persona educada, por lo que deduzco que este chaval no está dejado de la mano de Dios, nunca mejor dicho. Me quedé perplejo al ver la forma pública de insultar al Dios que luego saca y quiere tanto los Domingos de Ramos y a quien tanto, supuestamente, quiere. Luego nos extrañamos de si en la juerga de la Fuensanta, porque eso ya no es Velá ni es nada, pongan rap y reguetón o de si ciertos líderes políticos quieren quitar del país la religión y con ello, la Semana Santa.

Aquí podemos ver claramente otro episodio de como los niños de hoy en día juegan a las cofradías en vez de estar en ellas y saber lo que realmente se hace. Porque no me vengan con que son cofrades cuando se les falta el respeto a Dios, porque Dios está en la Hostia de forma real, mientras que una imagen no deja de ser una representación de Él. Un cofrade siempre tiene que tener la palabra respeto ante todo. Porque sino, no es cofrade. Luego no pidamos respeto para nuestras cosas si no se le enseña a este tipo de gente lo que es el cristianismo.