El director de Las Cigarreras explica los motivos de que las bandas tenga gran cantidad de componentes
El director de la banda de Las Cigarreras, Dionisio Buñuel, ha analizado la actualidad musical de su formación y de la música procesional, en general. Así sobre el auge de la composición de marchas, Buñuel ha valorado que “estamos en un punto álgido”. A lo que ha repuesto que “se compone mucho, sí”, pero “también hay muchas bandas, hay muchas salidas, hay que tocar mucho y nosotros, por ejemplo, que no nos gusta repetir marchas, tenemos muchas para no repetir en una cofradía de diez o doce horas”.
Asimismo, el director de Las Cigarreras ha enfatizado que “no es malo” que se componga mucho. “Que se toca mucho, tampoco lo veo mal”, ha proseguido Buñuel, para explicar que “las hermandades tienen, hoy día, unas exigencias que no son las de hace veinte o treinta años”. A este respecto ha indicado que “tienes que poner más músicos en la calle, más ensayos, más dedicación, gente mejor preparada”. Y ha añadido que la formación, tanto de compositores como de músicos, es cada vez mayor.
En relación con lo anterior, Buñuel ha detallado los motivos que provocan que una banda como la que dirige tenga alrededor de 160 componentes. “Todos (los componentes) a la vez no sería estrictamente necesario, pero vámonos a la máxima exigencia, la Semana Santa. Son ocho días tocando”, diez o doce horas alguna de las jornadas, y “se ha duplicado el número de interpretaciones”.
En ese aspecto, el máximo responsable de Las Cigarreras ha puesto el ejemplo de La Carretería, a la que antes se le tocaban unas 20 marchas (“de las antiguas, que duraban dos minutos y medio”) y ahora se interpretan el doble. A su vez, ha indicado que “las marchas que se tocan hoy día tienen más exigencia que las que se tocaban hace veinte años”: De modo que ha reflexionado que la cofradía impone un ritmo de interpretación y, para alcanzarlo, se necesitan relevos.
“Con 120 músicos podrías tocar, un día, a lo mejor, al día siguiente no, porque dos se han puesto malos, a otros les ha salido un herpes, otro tiene que trabajar…”, ha apuntado Buñuel, para indicar que los 160 músicos “te hacen falta en ciertos momentos y, a medida que van pasando los días, es más peligroso”, porque pueden faltar miembros. Y ha desvelado que hay componentes a los que se les permite salir algún día de la Semana Santa para salir de costalero, nazareno, etc.
“Hay espectáculos o sitios en los que tienes que llevar a todo el mundo, porque tocas en una plaza de toros y no puedes presentarte con cincuenta músicos”, ha recalcado.
Nuevas marchas
En este ámbito, el director de Las Cigarreras ha valorado que “algunas (marchas) que hay que explicarlas”. Esto para agregar que, “cada vez la música es más culta, más compleja, tiene más mensajes sonoros” y “todo el mundo no estamos preparados para recibir esa información”. Ante lo que ha puesto el ejemplo dede los efectos sonoros, explicados por el compositor de la pieza, luego tiene su colofón cuando se escucha la marcha en la calle. “Si te la explican y después te llega, mucho mejor”, ha sentenciado.





