En Sevilla ha sido uno de los años más extraordinarios que se recuerdan. En los anales quedarán grabados grandes momentos, pero sobre todo destacará la peregrinación del Cachorro y la Esperanza de Málaga a Roma, centro de la cristiandad. A continuación, seleccionamos diez citas que quedarán en el almanaque sentimental e histórico de la ciudad.
Vía Crucis del Consejo
El primer lunes de Cuaresma volvió a celebrarse el Vía Crucis del Consejo de Hermandades y Cofradías. En esta ocasión, una nueva oportunidad llamaba a las puertas de la iglesia de San Gregorio. El Cristo Yacente se quedó en casa en 1986 y sucedió igual en 2013 cuando iba a participar en el vía crucis del Año de la Fe. Pero, por fin, en 2025 pudimos admirar una de las tallas de mayor calidad de nuestra Semana Santa. Aunque el tiempo amenazó y finalmente la lluvia hizo acto de presencia, esta apareció cuando entró en su sede canónica tras haberse realizado el piadoso acto.
Peregrinación a Roma
Desde que se conoció que el Cristo de la Expiración y la malagueña Virgen de las Esperanza iban a peregrinar a Roma las informaciones fueron constantes. De España partió también el Nazareno de León, completando la terna de imágenes que acudían desde el país al Vaticano. Instantáneas para la historia, como las imágenes pasando ante el Coliseo quedarán grabadas para siempre. Las imágenes andaluzas se situaron en la capilla de la Presentación, también conocida como la de San Pío X. Durante su estancia en Roma, la Virgen del Patrocinio presidió la basílica trianera. El Jubileo dejó emotivos momentos que tardarán mucho en olvidarse.

300 años de la Amargura en San Juan de la Palma
Los tres siglos de la hermandad de la Amargura comenzaron a celebrarse de manera extraordinaria con la procesión eucarística extraclaustral en mayo de 2024. Habría que esperar hasta 2025 para asistir al vía crucis de Nuestro Padre Jesús del Silencio en el mes de abril. En mayo, Vía Lucis con María Santísima de la Amargura al convento de las Hermanas de la Cruz, traslado con la dolorosa a San Pedro posterior regreso a su sede canónica. Este último acto, el 31 de mayo, se realizó en medio de altas temperaturas que no impidieron que la imagen fuera acompañara por numeroso público. Al día siguiente, el besamanos extraordinario nos acercó a una de las grandes dolorosas de Sevilla.
Rocío coronada
A las once de la mañana del cinco de julio la Catedral acogía la santa misa estacional de la coronación canónica de María Santísima del Rocío. La ceremonia, presidida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, se llevó a cabo en el trascoro del primer templo de la archidiócesis, estando presentes imágenes secundarias que formaron el apostolado. Previamente, la Virgen del Rocío había estado en la iglesia colegial del Divino Salvador, donde tuvieron lugar los cultos preparatorios de la coronación. El mismo día cinco, por la tarde, se iniciaba la procesión de regreso a la iglesia de Santiago.
Aguas de San Jacinto
El 275 aniversario fundacional de Las Aguas nos trajo una estampa que hubiera sido imposible imaginar años atrás. La corporación del Lunes Santo cruzaba el puente para ser acogida en la parroquia de San Jacinto. Después de más de ocho décadas regresaba al templo en que había nacido. La que había sido conocida antaño como El silencio de Triana, partía a las 21:00 horas del 19 de septiembre en una multitudinaria jornada que provocó retrasos en la entrada.
El arte sacro al corazón de Europa
El Parlamento Europeo acogió desde el 22 al 26 de septiembre la muestra dedicada al arte sacro de Sevilla. Organizada por el propio Parlamento, el Ayuntamiento de Sevilla y la Asociación Gremial Sevilla de Arte Sacro, mostró algunas de las obras que han salido de la ciudad, como el palio de Madre de Dios de la Palma, obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, el respiradero de plata de Jesús de la Pasión, de Cayetano González, el frontal dorado del Cristo de la Sed, de Manuel Guzmán Bejarano, la túnica bordada de Señor de la Sentencia, de la Macarena, en 1910. De imágenes devocionales, el Cristo de la Humildad y Paciencia, de la Esperanza de Triana, la Virgen de los Dolores de Montes de Oca y el busto del Señor de la Sagrada Cena, obra de Sebastián Santos.
Coronación de la Pastora de Santa Marina
Antes de que terminara agosto, la Divina Pastora de Santa Marina comenzaba a recorrer distintos templos hasta que el último sábado de septiembre fue finalmente coronada. La devoción netamente sevillana merecía este reconocimiento desde mucho tiempo atrás, pero finalmente se pudo hacer realidad en este 2025. El 21 de septiembre, la imagen llegó hasta el convento de la Encarnación sobre el antiguo paso de la Virgen de Valvanera. El 27 de septiembre, a partir de las 17:30 horas, era llevada hasta la plaza del Triunfo, donde fue coronada canónicamente. El día siguiente iniciaba la procesión extraordinaria desde la catedral.
Stabat Mater en el Museo
Otra extraordinaria que dejó un buen sabor de boca fue la protagonizada por los titulares de la hermandad del Museo con motivo del 450 aniversario fundacional. El 8 de noviembre se iniciaba la procesión de regreso. La dolorosa, con las manos entrelazadas y desprovista de su tradicional tocado se presentaba arrodillada ante la cruz, siendo más humana si cabe. Detrás, los sones de la Oliva de Salteras.

Misión de la Esperanza
El Año de la Esperanza se vivió con especial intensidad en el viejo arrabal. La dolorosa de la calle Pureza fue trasladada desde la capilla de los Marineros hasta la parroquia de Santa Ana el 3 de octubre. En la mañana del día 4 llegó hasta la parroquia de San Pío X, en el Polígono Sur. El día 12 llegó en rosario matutino hasta la parroquia de Jesús Obrero. Ya el sábado día 18, regresaba a su capilla. Cuatro días más tarde, la Esperanza llegaba hasta San Jacinto. El día 25, partía desde la parroquia hasta el primer templo de la ciudad. Allí celebró varios cultos, como un triduo en su honor y un besamanos en el trascoro. El 1 de noviembre comenzó el día con la misa estacional, previa a la procesión extraordinaria. La imagen iba sobre el paso de la Purísima Concepción de La Algaba.
Penas de San Vicente
Con motivo del 150º aniversario fundacional de la corporación de Las Penas, la hermandad preparó un completo programa de cultos y actos. Entre ellos, el traslado de María Santísima de los Dolores hasta e convento de las carmelitas de la calle Santa Ana, durante el cual se rezó la Corona Dolorosa o la exposición que acogió el Ayuntamiento hispalense. La imagen de Nuestro Padre Señor de las Penas fue trasladada posteriormente hasta el convento del Buen Suceso, iniciándose el día 22 procesión triunfal hasta su sede canónica.

Peregrinación a Montserrat
El 425 aniversario de la corporación del Viernes Santo nos dejará estampas para el recuerdo, como la procesión de San Isaías el año próximo para presidir uno de los altares con motivo del Corpus Christi. Sin embargo, en la historia de las cofradías ya tiene una estampa histórica protagonizada por la dolorosa. Entronizada en el palio de la Virgen del Rosario de Montesión, la imagen acudió hasta Cataluña, concretamente hasta el monasterio de Montserrat, que se encuentra celebrando el milenario de la consagración del cenobio por el abad Oliba.

Macarena de antaño
La restauración de la Macarena provocó todo un terremoto en la ciudad mariana. Nadie podía imaginar que un icono universal acabara siendo expuesta como pudimos observarla la mañana que volvió a presidir la basílica. Desde entonces corrieron ríos de tinta, asistimos a acalorados debates y encontramos opiniones enfrentadas. Pero, sobre todo, estábamos de acuerdo en un único punto: la Macarena tenía que regresar siendo ella. Y así fue, aunque para ello tuvieran que pasar más meses de lo que esperábamos. El día de la Inmaculada Concepción la Sevilla celeste se vestía de verde Esperanza. Una restauración que consiguió aunar a crítica y público. De la nueva junta de gobierno fue todo un acierto el besamanos en San Gil, adonde regresó la Virgen después de 76 años. El actual vestidor, José Carlos Gutiérrez Romero, reinterpretó a quien parecía haber salido de los azulejos para extender su mano en sus días grandes.






