El arzobispo de Sevilla llama a la unidad en el seno de la Macarena tras la crisis abierta por la intervención a la Virgen de la Esperanza

“Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios”. Con esta cita del poeta inglés Alexander Pope, compartida en un mensaje publicado a las 3:58 horas de la madrugada de este martes, el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, ha lanzado un llamamiento explícito a la unidad y reconciliación en el seno de la Hermandad de la Macarena, sumida en una profunda crisis devocional tras los recientes acontecimientos en torno a la intervención de conservación de María Santísima de la Esperanza.

En el mismo tuit, el prelado apela al espíritu fraterno que debe imperar entre los hermanos: “María Santísima de la Esperanza #Macarena nos quiere unidos, como hermanos, como hijos suyos, mirando al futuro, caminando en la verdad y el bien”, concluye, dirigiéndose expresamente a la comunidad de fieles mediante la etiqueta oficial de la corporación: @Hdad_Macarena.

Comunicado oficial de la Hermandad: petición de perdón y cronología detallada

Horas antes del mensaje del arzobispo, la propia Junta de Gobierno de la Hermandad de la Macarena, reunida de forma extraordinaria en Cabildo de Oficiales, hacía público un extenso y detallado comunicado oficial. En él, se pide perdón a los hermanos y devotos “por el daño moral y devocional” que haya podido provocar la reciente actuación de conservación realizada sobre la Virgen, y se lamenta especialmente la demora en ofrecer explicaciones, motivada —según el texto— por el deseo de contar con información exhaustiva y precisa sobre todo lo sucedido.

La corporación hace público, además, el informe técnico previo, fechado en mayo de 2024 y redactado por el catedrático y restaurador Francisco Arquillo Torres, responsable del mantenimiento de las imágenes titulares desde 1978. En dicho informe se enumeran actuaciones consideradas rutinarias en el ámbito de la conservación: desde la fijación de policromía levantada hasta la revisión de los anclajes articulares, pasando por la limpieza superficial o la reposición de capas de preparación perdidas.

En base a ese dictamen, el 6 de junio se firmó un contrato con la Fundación para la Investigación de la Universidad de Sevilla (FIUS), estableciendo un plazo de 12 días en total para la intervención sobre las tres imágenes titulares. Las tareas sobre la Virgen finalizaron, según lo previsto, el viernes 20 de junio.

El origen del problema: unas pestañas desplazadas

La polémica se desató cuando la imagen fue repusesta al culto antes de que el adhesivo de las nuevas pestañas —reproducidas según el modelo de 1978— hubiese secado completamente. Este hecho, confirmado por el propio profesor Arquillo en su informe resumido, habría ocasionado el cierre parcial de los párpados, generando una percepción alterada del rostro de la Virgen.

Aunque los responsables de la hermandad habían considerado inicialmente que el aspecto de la imagen era idóneo para el culto, la incertidumbre creció una vez colocada en su camarín. La imposibilidad de contactar con Arquillo, que ya se había ausentado de la Basílica, precipitó una decisión errónea: la Virgen fue expuesta al público en ese estado.

La intervención correctora, llevada a cabo entre la tarde del sábado y la madrugada del domingo por el escultor Esteban Sánchez Rosado y supervisada por el Conservador de Bienes Muebles de la Hermandad, culminó con una exposición extraordinaria en veneración durante tres días en el presbiterio de la Basílica, buscando la transparencia informativa ante los fieles.

Dimisiones, nuevas consultas y supervisión del IAPH

A lo largo del lunes 23 de junio, la Junta de Gobierno ha analizado el informe recibido de manos del profesor Arquillo, contrastándolo con el documento original de mayo de 2024. Para esclarecer el desfase entre los resultados esperados y el aspecto final de la Virgen, se ha contado con la presencia de otros especialistas de prestigio, quienes realizaron una evaluación visual directa de la imagen.

Fruto de esa sesión de trabajo, la Junta ha acordado solicitar la intervención del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) como entidad supervisora de las futuras actuaciones, reforzando así la credibilidad técnica y la voluntad de transparencia.

En paralelo, se ha hecho pública la dimisión del Mayordomo y del Prioste de Nuestra Señora de la Esperanza, quienes permanecerán en sus cargos hasta la total resolución de la incidencia. Una vez culminado el proceso, se celebrará un Cabildo General Extraordinario para debatir y aprobar las medidas pertinentes.

Movimiento entre los hermanos: recogida de firmas en la Plaza

Mientras tanto, durante toda la jornada del martes 24 de junio, un grupo de hermanos ha promovido una recogida de firmas en la Plaza de la Esperanza Macarena solicitando la convocatoria urgente de un Cabildo General Extraordinario. El objetivo, según expresan los impulsores, es acceder a toda la información relativa a la actuación realizada sobre la imagen de la Virgen, incluidas decisiones, tiempos, responsables y documentación técnica.

Para ello, han distribuido un formulario descargable, facilitando su impresión y entrega física. A lo largo del día, han permanecido presentes en la Plaza para acompañar y facilitar el proceso a los hermanos interesados. La iniciativa contempla extender la recogida en fechas posteriores, con el fin de lograr el mayor respaldo posible.

El comunicado emitido por los promotores concluye apelando a la Virgen de la Esperanza como guía espiritual de este momento de incertidumbre y reflexión colectiva.

Un momento delicado para una de las devociones más universales de Sevilla, en el que la llamada a la unidad realizada por el arzobispo, el gesto penitencial de la Junta de Gobierno y la movilización de la base devocional abren el camino hacia un posible reencuentro entre las distintas sensibilidades que conviven en el seno de la Macarena.