El Caído abordará en Cabildo el «plan director del paso de palio de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad»

Los hermanos de la Hermandad de Jesús Caído están llamados a la celebración de un importante Cabildo General ordinario que tendrá lugar el próximo sábado 29 de mayo, a partir de las 12 horas, en la Iglesia conventual de San José conocida popularmente como San Cayetano. El punto 6 del orden del día de la asamblea es el «Plan Director del paso de palio de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad«. Si bien nada ha trascendido hasta el momento del proyecto, todo apunta a que se trata de una propuesta de reforma del altar itinerante de la dolorosa de la Cuesta de San Cayetano que busca una adecuada proporcionalidad de las formas fundamentada en el canon áureo, la llamada «divina proporción». Una propuesta que propiciará un cambio esencial en la fisionomía del paso.

Tal y como explica Antonio Hernández Lázaro en su magnífico blog «Sevilla para iniciados», la llamada divina proporción (proporción áurea, canon áureo, número de oro, regla de oro…) es un número algebraico irracional, representado por la letra griega fi (o phi), que divide un segmento en dos, de tal manera que la longitud total del segmento (a+b) es al segmento parcial más largo (a) como este es al más corto (b).

Esta proporción se encuentra en la naturaleza, en las plantas, en los animales y el ser humano, y hasta en las galaxias. El crecimiento armónico de todo lo creado obedece a esa divina proporción. Y resulta también que esa proporción es extraordinariamente adecuada desde el punto de vista estético, incluso para la mística. Como es natural, los artistas la han aplicado a lo largo de la Historia, deliberadamente o de manera intuitiva. Desde que la formuló en el siglo I a.C. Vitruvio, el arquitecto de Julio César, la razón dorada empezó a aparecer descrita en los tratados de arte y de arquitectura, como prototipo de diseño grato a la vista (y, por cierto, también al oído). En el Quattro-cinquecento italiano la explicó el franciscano Luca Pacioli, y la aplicaron Miguel Ángel y Leonardo da Vinci. También Alberto Durero se apoyó en ella.

Partiendo de la regla dorada, el rectángulo áureo es aquel que tiene entre sus lados una proporcionalidad igual al canon. Calificado por los griegos como una de las figuras geométricas más bellamente estructuradas, este cuadrilátero de noble proporción fue utilizado por los arquitectos de forma generalizada, empezando, en el siglo V a.C., por el Partenón. El paso de palio es un sumario de rectángulos áureos. De abajo a arriba –los pasos están concebidos para ser contemplados así, elevando la mirada– tenemos los faldones, los respiraderos más clásicos, los espacios entre varales (frontal, trasero y laterales) y las bambalinas, especialmente en los palios de cajón. Incluso el plano del paso de palio es áureo. Baste medir el palio de Nuestra Señora del Valle, cuyas bambalinas, del siglo XVII, son la obra más antigua de bordado de las cofradías sevillanas».

Conviene recordar que en agosto de 2019, el equipo de mayordomía de la Hermandad de Jesús Caído, realizó labores de reforma en los varales que sustentan el palio de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad. En concreto se cortaron tinteros para liberar el alma del varal. En la base del varal se dispusieron, atornilladas a la mesa, unas bases de acero de diámetro inferior a las bases del varal, para que se apoyen sobre esas bases de acero, realizando la función de equilibrio y así sea menor el movimiento arriba, sumado al corte de tinteros. Todos los varales se situaron a la misma altura apoyando el techo de palio por igual en todos y cada uno de los varales. 

Con estos arreglos se pretende conseguir un movimiento más armónico del palio de la Virgen, de manera que se facilite el trabajo de los costaleros y el resultado sea una mayor suavidad en los movimientos