La hermandad cordobesa de El Caído ha celebrado cabildo general de hermanos, en el cual se abordaron varias temas referentes a la cofradía. De entre todos las decisiones tomadas en la asamblea de hermanos, destaca la recuperación de los dragones de la peana del paso de Nuestro Padre Jesús Caído, que fueron restaurados por el tallista Miguel Ángel Arroyo resanando los efectos del desgaste que padecían causado por el movimiento de los faroles durante las estaciones de penitencia y la restauración del armazón del techo de palio.
En primer lugar, se procedió a la aprobación de las modificaciones del reglamento de la corporación. Así, entre los cambios más destacables se encuentran las funciones que asume la junta de gobierno, como son la designación del personal encargado de la estación de penitencia, el repertorio o la relación de funciones de diversos miembros del cortejo y de la junta. Asimismo, se han corregido algunos cambios de orden en atributos del cortejo. Igualmente se aprobaron las memorias económicas y de actividades y los presupuestos para 2018.
En el cabildo, la junta de gobierno ha informado de los cambios relativos al envío del boletín corporativo y a la comunicación con los hermanos, así como de la restauración del paso de Jesús Caído y la continuidad de las bandas y del capataz del paso del Señor, Manuel Orozco. En cambio, el que fuera capataz del palio, hasta el pasado año, Francisco Muñoz, ha sido sustituido por Jesús Ortigosa, como anunciaba este medio el pasado verano, circunstancia que también ha sido referida en el Cabildo, al hacer balance del año. Además, también en el cabildo se propuso la compra de nuevos equipos informáticos.





