«Este anhelo no será cosa de un año, ni dos. Como cuando acometimos el paso del Señor, habrá que hacerlo en varias etapas, y la primera sería buscar un proyecto que se adecúe a nuestra idiosincrasia»
La Junta de Gobierno de la Hermandad del Calvario acaba de desvelar, de manera sutil cuál será el próximo proyecto patrimonial de la corporación de San Lorenzo, bordar el palio del altar itinerante de su dolorosa, la Virgen del Mayor Dolor, Así lo ha deslizado el actual Vice Hermano Mayor de la Hermandad, José Luis Vivas Cabello, en un emotivo artículo incluido en el boletín cuaresmal de la cofradía.
Vivas hace un recorrido por el origen del paso de palio concebido para la dolorosa, que contó con la inestimable ayuda de Fray Ricardo de Córdoba, recordando que «era una cuestión de urgencia. La Hermandad del Calvario necesitaba imperiosamente que Ntra. Sra. Del Mayor Dolor acompañara al Señor del Calvario los Miércoles Santos siguiendo sus pasos por las calles de Córdoba», revelando que «aquel grupo de jóvenes que recién estrenados los ochenta accedimos a la responsabilidad de la Junta de Gobierno con el objetivo de conseguir el anhelo de incorporar la imagen mariana de la cofradía a la semana Santa Cordobesa».
Viva subraya que «la acogida que nos brindó Fray Ricardo no pudo ser más alentadora ni más generosa. La idea de un palio para el Calvario le entusiasmó hasta tal punto que en poco tiempo la hermandad ya estaba trabajando en el proyecto. Todos y cada uno pusimos nuestro mayor entusiasmo al servicio de una causa que nos apasionaba»,
El Vice Hermano Mayor desvela que «Fray Ricardo presentó un sencillo proyecto del palio que fue del total agrado de la hermandad. La bambalina sería en terciopelo de color morado como ya había decidido el Cabildo de Oficiales, tendría una línea continuada con un pequeño recorte de malla dorada y fleco de canutillo que le daba una gran personalidad y que encajaba perfectamente con la línea de seriedad y clasicismo que la cofradía estaba tratando de conseguir».
Y añade que «para el techo de palio, Fray Ricardo, siguiendo la idea de Antonio Castelló, gran cofrade de Ánimas, realizó un medallón central pintado al óleo que serviría como trágica visión del monte Calvario con las cruces vacías en una escena desoladora hacia las que dirige su mirada la desconsolada imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor» poniendo en valor que «Así, con candelería hecha de tubos y candeleros sueltos intercalados, con jarras prestadas, con peana de madera y el entusiasmo de sus cofrades, realizó su primera salida Nuestra Madre bajo el nuevo palio portado por sus costaleros. Aquella euforia sólo podía pararla la lluvia y para no perder- se la escena, el agua se presentó cuando estaba la cofradía llegando al Realejo. Todavía me duele en el alma recordar aquellas escenas de sus nazarenos y costaleros desolados refugiados de la lluvia en San Andrés. El paso del Señor había vuelto directamente a San Lorenzo».
«A aquel primer paso -prosigue Vivas-, se le cambiaron los viejos varales por unos de plata más elegantes y artísticos, Se le dotó de una candelería y unos faroles de cola también de plata de ley y se vistió la imagen con un ajuar más digno de su realeza. De todo ello los hermanos del Calvario se sienten muy orgullosos porque ha supuesto un esfuerzo continuado y se ha trabajado con tesón y sin desmayo». Y prosigue afirmando que «lo cierto es que el palio sigue como aquel lejano 1981 y la hermandad debe plantearse como objetivo primordial abordar un nuevo proyecto igual de ilusionante y difícil. Ha llegado la hora de bordar el palio del Mayor Dolor».
«Ya no tenemos la excusa de otros proyectos o necesidades acuciantes que nos impidan acometer este nuevo reto», subraya, precisando que «este anhelo no será cosa de un año, ni dos. Como cuando acometimos el paso del Señor, habrá que hacerlo en varias etapas, y la primera sería buscar un proyecto que se adecúe a nuestra idiosincrasia, que respete las líneas marcadas desde un principio y que nos dan esa personalidad que hace tan reconocible a nuestro palio: La elegancia morada del Mayor Dolor tras los pasos del Señor del Calvario».





