Costal, Jerez

El capataz del paso de palio de la cofradía de Jerez que tuvo que volver a casa por la falta de costaleros asume la responsabilidad de lo ocurrido: «Algunos costaleros se quedaban detrás del paso sin querer volver a meterse»

El escándalo producido en Jerez la pasada Madrugada, cuando la hermandad de las Cinco Llagas tuvo que regresar a su sede canónica hora y media antes de lo previsto, sin concluir la Carrera Oficial y sin realizar estación de penitencia ante el Santísimo en la Catedral de Jerez, ha registrado un nuevo episodio con la emisión de un comunicado del capataz del paso, Álvaro Barba Hidalgo en el que asume la responsabilidad de lo ocurrido. “Yo tengo la culpa de lo sucedido en la pasada Madrugada Santa”, dice el capataz.

En la nota pública, Barba explica que ”desde que se realiza el primer relevo en la calle Santa Maria, compruebo que no aparecen todos los costaleros citados; algunos que salían del paso estaban enfermos por agotamiento tras haber cargado días anteriores de la Semana Santa”. Y añade que “otros se quedan detrás del paso sin querer volver a meterse. E incluso en la calle Caracuel tampoco prestar su elemento de trabajo-molía a algunas personas que comprobando la situación se ofrecieron a meterse bajo el paso”.

“Manifiesto a la Hermandad de las Cinco Llagas y su Junta de Gobierno eterno agradecimiento por su confianza en mi persona, por haberme dado todas las facilidades y tener en todo momento un ejemplar comportamiento conmigo”, subraya el capataz que concluye repitiendo que asume “toda la responsabilidad de lo sucedido y extenderé la próxima semana un informe escrito para la Junta de Gobierno”.