Costal, Jerez

Las Cinco Llagas de Jerez explica en un contundente comunicado el escándalo de la pasada Madrugada desvelando la «profunda tristeza e impotencia» sentidas y afirmando que «es absolutamente falso que supiese de antemano lo que iba a ocurrir»

La Junta de Gobierno de la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de las Sagradas Cinco Llagas de Cristo de Jerez, que tuvo que acortar drásticamente su estación de penitencia la pasada Madrugada por la pérdida de costaleros en su paso de palio, reunida reunidos en Cabildo de Oficiales, a raíz de los acontecimientos acaecidos ha emitido un contundente comunicado para explicar lo ocurrido. Un comunicado en el que se agradece «vivamente, de todo corazón, las numerosísimas muestras de apoyo al Hermano Mayor y a la Junta de Gobierno de esta corporación nazarena tras la incidencia de la pasada Madrugada Santa», con especial énfasis a los hermanos y al presidente del Consejo de la Unión de Hermandades.

La junta de las gracias «a los jerezanos que no dudaron en desprenderse de sus chaquetas y abrigos para in situ meterse debajo del paso de nuestra Madre de la Esperanza, encomendándose todos ellos a la ayuda que tan duros momentos precisaba, a los dignísimos miembros de la saga de los Gorrión -¡tan valientes, tan marianos, tan héroes!- por llevar casi en volandas a la Virgen hasta San Francisco, gracias a la buena gente de la Hermandad del Huerto. Gracias a los costaleros de la cuadrilla del Señor de la Vía-Crucis, por lo que sólo ellos y un palio de Esperanza saben, gracias a los aplausos del pueblo de Jerez que no dejaron a solas jamás y acompañaron y rezaron con ovaciones la apresurada recogida de nuestra Sagrada Titular».

El texto explica que «para los hermanos de las Cinco Llagas la vivencia de lo sucedido ha sido muy dolorosa y triste, lo que lamentamos desde lo más profundo de nuestro corazón. Y aunque como bien dice el hermano mayor de la Exaltación Manuel Tristán -y es afirmación muy repetida estos días- “ninguna Hermandad está libre de que pueda sucederle salgo así”, y a sabiendas de cuanto también el hermano mayor de la Sacramental de Santiago y periodista Andrés Cañadas ha señalado como que “la cosa no se ha hecho mal, sino la cosa ha salido mal”, la profunda tristeza e impotencia son sensaciones que no terminan de abandonarnos del todo desde la aciaga jornada de la Madrugada».

La Junta de Gobierno lamenta profundamente lo sucedido: «Nos duele y nos hiere la mala experiencia que han tenido que vivir nuestros queridos hermanos integrados en la cofradía -nazarenos, costaleros, monaguillos, acereros, etcétera-. Queremos lo mejor para nuestros hermanos. Sabemos la ilusión y autenticidad con la que los hermanos nuevos afrontaban su primera estación d penitencia, porque nos han confiado y confesado los motivos de su reciente integración en la Hermandad. Sabemos muchas cuestiones personales, emocionales, de los hermanos que integran la cofradía sostienen dentro de sí. Y aunque el apoyo ha sido grandioso, nosotros no podemos por menos que pedir disculpas a los hermanos y no hermanos, a la cofradía entera, por este desagradable accidente. Para los cristianos limpios de corazón el amor al prójimo está por encima de todo y nada más lejos de nuestros deseos que observar el sofocón del latido humano de la cofradía durante la pasada Madrugada Santa. Somos una familia y como tal debemos sentirnos y presentirnos. Por esta causa, y porque sabemos que nuestra Madre de la Esperanza sabrá fortalecernos, pondremos todo nuestro celo y nuestra determinación al objeto de que este hecho no vuelva a producirse jamás. No son pocos los hermanos que quieren aportarnos ideas y colaborar en el asunto que nos ocupa. El ofrecimiento de colaboraciones es amplísimo, tanto del seno de la Hermandad como del exterior. En este nuevo impulso trabajaremos. Y pedimos a todos los hermanos que tengan ideas, y que deseen aportarlas, lo hagan sin ningún tipo de pudor».

Además, la Junta de Gobierno de la corporación expone una cronología de los hechos con datos aportados por la mayordomía de la Hermandad:

18 de diciembre de 2021: Toma de posesión, coincidiendo con la celebración del tercer día de Triduo de María Santísima de la Esperanza, de la nueva junta de gobierno de la Hermandad, presidida por Ernesto Romero del Castillo.

26 de enero de 2022: El Cabildo de Oficiales de la Hermandad elige por unanimidad a los capataces de la cofradía. Manuel Campos para el paso del Señor de la Vía-Crucis y Álvaro Barba para el paso de palio de María Santísima de la Esperanza. La elección de Álvaro Barba se sustenta en la consideración de tratarse de un capataz con experiencia al frente de distintos martillos tales como Mayor Dolor y Piedad hace ya algún tiempo, y de unos años a esta parte palios como los del Socorro y Patrocinio. Nunca, que se sepa, este capataz ha tenido problema reseñable en su labor al frente de los pasos. Se le presume, pues no hay indicio de lo contrario, garantía y experiencia. Cabe añadir el matiz -no determinante- de que se trata del Hermano Mayor de la Sagrada Resurrección, Hermandad de la que las Cinco Llagas es madrina desde su fundación, existiendo entre ambas un vínculo muy estrecho de fraternidad.

1 de febrero: La Hermandad contacta con Álvaro Barba.

3 de febrero: Álvaro Barba responde afirmativamente y acepta ser capataz de María Santísima de la Esperanza. La mayordomía de la Hermandad se ofrece a su persona para todo cuanto necesite en su cometido.

1 de marzo: Igualá de la cuadrilla de María Santísima de la Esperanza. En la iglesia de San Francisco. Acuden unos 60 costaleros aproximadamente. Álvaro Barba se muestra muy satisfecho con la respuesta y anuncia a los asistentes que cuenta con unos 20 costaleros más que no han acudido a la convocatoria. El hermano mayor ofrece unas palabras de bienvenida, transmite a todos los asistentes que siempre se sientan como hermanos de la Hermandad, que la Junta de Gobierno está para apoyarlos en todo y que nunca habrá ninguna interferencia ni ninguna injerencia en el trabajo y en las decisiones que por oficio corresponde al capataz.

6 de marzo: El capataz Álvaro Barba, acompañado de parte de su equipo y auxiliares, realiza una ofrenda a María Santísima de la Esperanza en la señalada jornada de su Veneración.

10 de marzo. Primer ensayo con mudá a San Francisco. Se ponen kilos y ensayan por la calle. Total normalidad. Asiste un buen número de costaleros.

17 de marzo. Segundo ensayo. Con techo de palio y candelabros de cola. Se encuentran con un problema de mala calibración de las trabajaderas. El capataz nunca echa la culpa de ello a la mayordomía. Es falsa la afirmación contraria. Sale el paso hasta la puerta y vuelven las andas a su lugar original de la Capilla del Voto. El capataz anuncia que no hay motivo de preocupación, que de cara al próximo ensayo se soluciona este aspecto y todo saldrá bien. Se advierten algunos costaleros muy jóvenes junto a otros costaleros hechos. Se le pregunta al capataz y comenta que sólo 4 son menores de edad pero esos 4 menores de edad tienen la autorización paterna.

19 de marzo: La mayordoma queda con el capataz para nivelar las trabajadoras. Y así se hace.

24 marzo: Tercer ensayo y convivencia costaleros palio: por causa de la lluvia se ensaya dentro de la iglesia y a puerta cerrada por petición expresa del capataz, debido a los videos en redes del último ensayo (fallido). Asisten unos 50 costaleros. Hora y media de ensayo llevando el paso al altar mayor y volviendo a la Capilla del Voto con levantás al cielo. La cuadrilla se muestra fuerte. No existe el menor inconveniente ni imprevisto. Posteriormente la Junta de Gobierno ofrece un ágape a todos los costaleros asistentes en la Casa de Hermandad. Gran ambiente de confraternización.

30 de marzo: cuarto ensayo: por la calle con todos los elementos: techo, candelería, peana y pollero. Acuden unos 55 costaleros. Algunos miembros de la Junta y de la Diputación Mayor de Gobierno graban vídeos del ensayo que demuestran la fortaleza de la cuadrilla y el número suficiente de costaleros. Estos vídeos posiblemente se publiquen en los fuentes oficiales de comunicación de la Hermandad para evidencia de cuanto se expresa.

5 de abril: Retranqueo del paso de palio. Faltaron algunos costaleros por la lluvia, pero el paso se pudo pasear por la iglesia para comprobar que todos los elementos están correctamente ajustados. Como faltan costaleros, los mayordomos de la Hermandad preguntan al capataz si no habrá problemas en la Madrugada. El capataz responde que en absoluto, que la mayordomía puede dormir tranquila porque para la madrugada, además de la cuadrilla que tiene y que ha estado ensayando, traerá otra más de refuerzo.

La versión de la Junta de Gobierno al respecto de los hechos ocurridos en la Madrugada no dista de los vertidos por el capataz Álvaro Barba. Es absolutamente falso que la Junta de Gobierno supiese de antemano lo que iba a ocurrir, como cabe fácilmente deducir. La cuadrilla de salida acude completa a San Francisco. La Junta de Gobierno confía plenamente en los capataces de ambos pasos, en sus respectivos equipos y en sus listeros. Sin más ni más. El capataz del paso de palio no informa antes de la salida que hubiese incidencia alguna.

El fiscal del paso de palio y el celador del cortejo de la Virgen advierten que el palio de María Santísima de la Esperanza ya no puede avanzar más -y que resultará imposible completar la estación de penitencia- a la altura del palquillo de la Plaza Aladro. Este hecho se le informa al Hermano Mayor, en el cortejo del Señor, en primer lugar a través de hermanos acereros y asimismo de un hermano costalero del Señor y miembro de la Diputación Mayor de Gobierno. No fragua, por cuestión de altura física, la ayuda de hombres que el capataz del Señor Manuel Campos envía como refuerzo a la cuadrilla del paso de palio.

El fiscal del paso de palio y el celador del cortejo de la Virgen se adelantan al paso del Señor para comunicar la imposibilidad de avance del palio. El celador del cortejo del paso de la Virgen -miembro más veterano y titular de la Diputación Mayor de Gobierno o dirección de cofradía- propone recogernos de inmediato, no desmembrar a la cofradía, y coger el atajo del Gallo Azul. La propuesta se ve acertada por los miembros de la Diputación Mayor de Gobierno que conversan con el hermano mayor. La situación es dolorosa y desconcertante. Hay quien, desde el exterior, plantea dejar a la Virgen de la Esperanza en la iglesia de Santo Domingo. Pero surge la ayuda ejemplar y decisiva de los miembros de la familia de la saga de los Gorrión, la valentía de los cofrades del Huerto, la iniciativa colaboradora de público que presenciaba el cortejo y que se desprende de sus abrigos para meterse debajo del paso y la intervención decisiva de muchísimas personas que acompañan aplaudiendo cada levantá, cada chicotá, del palio hasta llegar a San Francisco.

El hermano mayor de la Hermandad, al recibir la información de que el paso estaba avanzando con ayuda, y había dejado atrás Santo Domingo, decide que lo mejor para todos es recoger la cofradía completa, todos juntos y unidos, en San Francisco. Y esto por varias razones: a) porque el paso de palio no podría avanzar ni un metro más, b) por evitar graves lesiones físicas en los costaleros, c) por no acumular más minutos de retrasos “en las tres cofradías que venían por detrás”, en tanto también miembros del Consejo presentes -Antonio Espinar y Carlos Ríos- solicitaban -con razón- una rápida determinación y d) porque desde el principio se tuvo claro no partir la cofradía ni dejar a la Virgen sola. Esta decisión es felicitada por el respaldo incondicional, numerosísimo, de los hermanos que se abrazan, uno tras otro, al hermano mayor de la Hermandad y así se lo hacen saber. La confirmación de que se ha tomado la mejor decisión dadas las circunstancias es una constante en los hermanos de la Hermandad tanto una vez recogida la cofradía como al día siguiente en las incesantes llamadas de adhesión y apoyo a la Junta de Gobierno.

La Hermandad, a través de su Hermano Mayor, ha pedido personal y directamente disculpas -y aún así las reiteramos a través de este comunicado- a todas las Hermandades que sufrieron el retraso producido por la imposibilidad de avance del palio de María Santísima de la Esperanza. «Nada más lejos de nuestra voluntad que acarrear este perjuicio a tan admiradas corporaciones hermanas», explica la nota que concluye asegurando que «la Junta de Gobierno hubiese deseado enviar el presente comunicado conjuntamente con el del capataz Álvaro Barba pero éste nos solicitó difundir el suyo tan pronto nos fue entregado».