El capirote | El julio inmerecido

En la magna de Carmona celebrada el uno de julio pudimos volver a vivir una procesión que mostró grandes obras de un patrimonio sobresaliente. Contemplamos a Nuestra Señora del Rosario, del círculo de Montañés, a María Santísima de los Dolores, atribuida a Montes de Oca, la dolorosa de Duque Cornejo o a María Santísima del Mayor Dolor, de Hita y Castillo. Vimos el primitivo paso del Nazareno de la O, con las cartelas de Roldán, con la Virgen de la Soledad o la Virgen de la Paciencia, con un paso de palio que perteneció a la Virgen de la Presentación del Calvario.

Las imágenes proliferan en las redes y en Youtube pueden verse extractos de una cita histórica en una ciudad que viene a ser una de las más vistadas de Andalucía. Desde la prioral de Santa María hasta la iglesia de San Pedro, el Alcázar Puerta de Sevilla, la necrópolis y el anfiteatro o los conventos, entre los que se encuentra el de Santa Clara, cuyas monjas participan en la procesión del Corpus montando el paso con la titular de cenobio que a escasos metros de la prioral contempla el cortejo.

Carmona es, en definitiva, uno de los puntos clave a visitar de la provincia y su Semana Santa se presenta como una de las mejores. En la procesión magna vimos tan solo una representación de todo lo que alberga una interesante ciudad que está a tiro de piedra desde la capital, por eso no se entiende el poco eco que tuvo en los medios de comunicación la procesión.

Si nos atenemos a las televisiones de ámbito local, las redes clamaron ante la falta de interés que mostraron hacia tan magno acontecimiento. Ninguna de ellas estuvo a la altura, que se dedicaron a poner redifusiones mientras sus trabajadores estarían seguramente retozándose en las playas cercanas. No pocos fueron quienes sintonizaron estos canales de televisión que están a la orden del día en información cofradiera —aquí demostraron estar a años luz—, con tal de poder seguir en directo esta cita imprescindible para los cofrades. ¿Dónde estaban los comentaristas que se pirran por dar pregones y meten la pata cogiendo versos y adaptándolos pensando que nadie en el auditorio se va a dar cuenta? ¿Dónde quedaban los cámaras que se trasladan a sitios lejanos como Cádiz o Málaga para informar de las procesiones magnas y no son capaces de trasladarse veinte minutos en coche? ¿Qué sucedió con Carmona? ¿Acaso, como algunos afirman en las redes no les pareció de interés? ¿Cómo es posible que aquí que nos enfrascamos en trajes con galones de todas las hermandades habidas y por haber no hayan sido capaces de informar, teniendo en cuenta, por otro lado, de las obras que allí residen y que formaron parte de Sevilla durante años? ¿Es esta la información que merecemos? Hasta ahora ninguno ha reconocido el garrafal error cometido. No hace falta. Solo echando un vistazo a las redes pueden contemplar que les faltó mucho para estar a la altura.