La imposición de que la Estrella y la Merced tengan que volver el Sábado Santo demuestra que Córdoba, o al menos su policía, está muy lejos de ser capaz de organizar eventos de gran calado que coexistan en el tiempo
La Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba acaba de confirmar oficialmente, tal y como hemos adelantado en Gente de Paz, que el próximo sábado 19 de abril tendrá lugar el traslado de regreso a sus sedes canónicas de las hermandades de la Estrella y la Merced desde la Santa Iglesia Catedral, lugar en el que se encuentran desde el pasado Lunes Santo. De este modo, a las 19:00 horas, la Hermandad de la Merced iniciará su traslado por el itinerario previsto, mientras que a las 19:30 horas, lo hará la Hermandad de la Estrella, también por su recorrido habitual, siempre según la información aportada por la Agrupación de Cofradías.
Todo ello después de la suspensión de sus respectivas estaciones de penitencia el pasado Lunes Santo a causa de las inclemencias meteorológicas que propiciaron que ambas cofradías tuvieran que guarecerse en la Santa Iglesia Catedral tras realizar estación de penitencia ante el Santísimo Sacramento del altar. Hasta aquí, la confirmación de la información adelantada por este medio.
Y ahora, la opinión: Cabe destacar que la intención de ambas hermandades era regresar a sus respectivas sedes canónicas el Domingo de Resurrección por la tarde, como ha sido tradicional en esta ciudad cuando se han dado circunstancias como esta. Así ocurrió, sin ir más lejos, en 2024 con el regreso a casa de las hermandades del Cerro y de la Vera Cruz, y en 2023, precisamente con la Hermandad de la Estrella como protagonista.
Sin embargo las limitaciones impuestas por el CECOP han obligado a desistir de esta opción primigenia, viéndose obligadas a regresar a sus templos el Sábado Santo, con todo el cuestionamiento litúrgico que ello implica habida cuenta de que aún no se ha producido la Resurrección del Señor -aunque es cierto que ya no habrá excusas para no crear un Sábado Santo en Córdoba-. Todo ello porque el dispositivo policial está circunscrito a la celebración de un partido del Córdoba club de fútbol por lo que, al parecer, no hay efectivos suficientes para sacar adelante un partido de fútbol de segunda división y dos procesiones de regreso.
Un extremo que demuestra hasta qué punto Córdoba es una ciudad «tercermundista» a la hora de organizar eventos de este calado. O al menos tendremos que concluir que su policía no está preparada para ello. Conviene recordar, sin ir más lejos, que la ciudad de Sevilla es capaz de organizar nada menos que un Jueves Santo y una Madrugada el mismo día en el que acoge en su seno partidos de competición europea. En Córdoba, en cambio, parece que no somos capaces de hacer lo propio por la coincidencia con un partido de muchísimo menos nivel. Una realidad que ha quedado evidenciada y que a más de uno debería hacer reflexionar.





