El Cirineo, Opinión

La prensa cofrade se ha convertido en un estercolero

Seré breve: la prensa cofrade se ha convertido en un estercolero. Bazofia infumable, un chiringuito con olor a incienso, un espectáculo bochornoso, propio del mismísimo basurero oficial del reino -república querría él-, Jorge Javier Vázquez…. Y los peores de todos, los irresponsables que rebuznan bajo clásicas cabeceras, antaño respetables, convertidas ahora en un erial en el que el periodismo brilla por su ausencia y se presta atención a ridiculeces accesorias a cambio de miserables audiencias a golpe de clickbait barato, censurable y bochornoso.

Ojo, que no es una miseria exclusiva de la presunta información cofrade; la prensa deportiva, perdón, futbolística, lleva años instalada en este muladar en el que nos hallamos. Lo más vergonzoso es que es, sobre todo, la hipotética prensa seria, la tradicional, la que hace uso de estas tácticas de barra de bar, estos trucos baratos de charlatán de feria, obligando a los medios humildes a rebajarse a niveles que avergonzarían a Karmele Marchante o al desaparecido Jesús Mariñas (tanta paz lleve como descanso deja) para alcanzar su pequeña cuota de pastel.

Y es muy triste, porque hay cientos de excelentes profesionales que no tienen la oportunidad de escribir o hablar de cofradías en medios con auténtico potencial económico, el que deriva de las cabeceras que sirven de paraguas a estos vertederos, sin oportunidad alguna de meter la cabeza en sus redacciones porque los puestos, dados a dedo, se reparten entre amigos y parientes, feladores casi todos; especialistas en arribar el ascua a su sardina o la croqueta a su plato. Para luego mancharlo todo con podredumbre y estulticia.

La última de las vergüenzas que nos ha regalado el supuesto periodismo cofrade, que hace tiempo que pasó del morado al amarillismo más repugnante, ha sido toda una exclusiva mundial. Un costalero ha llamado la atención a quienes vitoreaban a la Virgen de los Dolores del Cerro durante su salida extraordinaria. Un bombazo, vaya. ¿No les da vergüenza a quienes prostituyen medios de comunicación centenarios con semejantes payasadas elevadas a la categoría de noticia por unos pocos indocumentados, algunos con título de periodismo bajo el brazo y casi todos con una cámara de fotos? Pero, sobre todo, ¿no les da vergüenza a los directores de estos medios el nivel patético al que se ha visto reducida la información presuntamente cofrade que ensucia sus páginas webs?

Tal vez todo esto sea un espejo de la sociedad en la que nos hallamos, sólo hay que ver lo que votan algunos, pero, llámenme loco, yo me resisto a que este nivel de podredumbre nos alcance a todos. Les compro que en ocasiones todos nos hayamos fijado en detalles intrascendentes, pero ¿convertir en noticia que un costalero afea unas vítores a la Virgen? ¿En serio? A este paso, cualquier día nos encontraremos una noticia sobre el relleno del bocadillo que comen los costaleros tras la faena, y si no, tiempo al tiempo…