Probablemente sea este un Consejo que ha tenido que hacer frente a multitud de filtraciones. Pero esto no es algo nuevo. Porque ya se venía arrastrando tiempo atrás y este mal parece estar tan enquistado en la institución que seguirá siendo una constante. En la época Bourrelier quizá la más conocida fue la del cartel de la Semana Santa. En 2014 Beatriz Barrientos se lamentaba de ello, pero si miramos al resto de Andalucía no es algo nuevo. En Jerez, tres años más tarde sucedió lo mismo.
En una conocida tertulia cofradiera de la ciudad el otro día el tema estrella fue la resolución del Tribunal Económico, avalando la exención del impuesto al considerar que el Consejo es un organismo social y religioso. Y allí en medio uno de los asistentes saca un ejemplar de ABC y pregunta, ¿qué pasaría si esta noticia fuera una filtración del Consejo? «La resolución se emite el día 27 y se comunica ayer al Consejo», «y al día siguiente ya sale en la prensa», «¡Qué casualidad!».
Ha sido el tema de la semana y quién sabe si del mes. Filtraciones o no, resulta curioso que la noticia abordada por quien fuera pregonero en el lejano 2017, porque aunque hayan pasado pocos años hay ecos que nos suenan lejanos. Percepciones aparte, es curioso que el mismo Consejo sea quien en sus redes sociales difunda la noticia ¡siendo ellos los primeros que conocieron el contenido!
«No me sorprende, Moisés Ruz es quien lleva las redes en el Consejo», «No me extrañaría, no le he conocido a este señor una idea brillante en todo este mandato. A decir verdad, no le he conocido ninguna idea». Y allí se piden croquetas y Cruzcampo, a la espera de una Cuaresma de pavías de bacalao y torrijas. Y esta tertulia y este tema, que podría ser uno de las bazas de Paco Vélez para las elecciones que se avecinan, son un ejemplo de que en épocas previas a la emisión del voto hay quien hila fino y quien se pasa de rosca.





