El pasado 24 de junio, la Hermandad del Descendimiento de Córdoba celebró cabildo general de elecciones a resultas del cual Manuel Aguilera Villanueva fue elegido como nuevo hermano mayor de la corporación del Viernes Santo, sucediendo en este cargo a José Enrique Domenech, que ha agotado su segundo mandato al frente de la cofradía, marcado por la estabilidad tal y como el propio Aguilera afirmó al definir su propuesta como “continuista en las labores que hasta el día de hoy la cofradía ha estado llevando a cabo”. Una afirmación que no va en menoscabo de perfeccionar aquellos detalles que el nuevo equipo de gobierno, emanado de la voluntad de los hermanos de la corporación del Campo de Verdad, entiende que deben ser mejorados.
De ahí que el 17 de julio ocupase la atención mediática la noticia de que, tras ocho años de acompañamiento, la Banda de Música de María Santísima de la Esperanza de Córdoba dejaría de poner sus sones al paso de palio de Nuestra Señora del Buen Fin. Una relación que se inició en el primer mandato de José Enrique Domenech, cuya ruptura fue de mutuo acuerdo. el paso de Nuestra Señora del Buen Fin presentará dos novedades de cara a la próxima estación de penitencia en la Semana Santa de 2019. Una noticia cuya contrapartida fue la contratación de la Banda de Música Enrique Galán de Rota para los próximos cuatro años. En contraste con esta decisión, días más tarde se anunciaba la renovación del acuerdo existente desde hace más de dos décadas con la formación musical que acompaña al paso de misterio del Descendimiento, la Banda de Cornetas y Tambores Caído y Fuensanta de Córdoba.
Bajo la premisa de continuar profundizando en la senda de apuntalar aquellos aspectos que el nuevo equipo de gobierno de la hermandad interpreta como susceptibles de mejora, se halla la elección de los capataces que tendrán la responsabilidad de dirigir a las cuadrillas de hermanos costaleros de los dos pasos procesionales de la cofradía el próximo Viernes Santo. En este sentido, la decisión de la Junta que preside el nuevo hermano mayor ha sido concluyente, optando por sustituir a la persona que han gozado de esta responsabilidad en los últimos años, Rafael Casado, en la creencia de que, a pesar del gran trabajo realizado por ambos, ha concluido una etapa que dar paso a una nueva. Casado ha sido capataz del paso de misterio del Santísimo Cristo del Descendimiento desde hace algo más de una década. Con anterioridad fue capataz del paso de palio de Nuestra Señora del Buen Fin y del palio de la Virgen del Rocío y Lágrimas.
La persona elegida para asumir esta responsabilidad con vistas al próximo Viernes Santo es David Arce, un capataz consagrado cuyo nombre se encuentra entre los más respetados y valorados en el mundo de la trabajadera de la ciudad de San Rafael. David Arce está considerado una auténtica referencia entre capataces y costaleros, uno de los grandes capataces de Córdoba. Miembro del equipo de capataces de los Villanueva, es capataz de pasos como la Sentencia y en los últimos años del palio de la Virgen de la Concepción además de múltiples presencias a lo largo del calendario de glorias, como la procesión de San Lorenzo o la Divina Pastora de Capuchinos, dejando en cada uno de los rincones donde ejerce, el poso del trabajo bien hecho, la elegancia y la mesura. Una apuesta de plenas garantías que se convierte en elemento añadido para que la expectación, con vistas al próximo Viernes Santo de la cofradía cordobesa, aumente exponencialmente.





