El 25 de enero es una fecha marcada a fuego en el calendario histórico sentimental de una Corporación cordobesa, la Hermandad de las Penas de Santiago. No en vano fue el día en el que se constituyó la comisión gestora que dio germen a la fundación de la hermandad, como la propia cofradía ha recordado a través de sus medios oficiales de comunicación, inmersa como se halla en ampliar sus horizontes difundiendo su realidad actual, en esta nueva etapa que acaba de iniciar.
Los anales de la hermandad explican que «al final de la guerra civil española un grupo de fieles lleva a cabo la fundación de una nueva hermandad en torno a la imagen. Esta hermandad, con el título de Santísimo Cristo de la Lanzada, tuvo tan solo un año de vida y se disuelve sin llegar ni tan siquiera a salir procesionalmente debido a desavenencias surgidas entre sus miembros. Siendo párroco don Juan Antonio Lozano González la imagen del Santísimo Cristo de las Penas preside un solemne Vía Crucis en la Cuaresma del año 1951 y la Misión celebrada en marzo del año 1952».
«La actual hermandad de las Penas, – prosigue la historia de la corporación – tiene su origen en el seno de las Juventudes de Acción Católica gracias al empeño de don Antonio Jiménez García quien, en compañía de otros vecinos del barrio y con el apoyo y colaboración del recién llegado párroco, don Antonio Navarro Sánchez, consiguen el 25 de enero de 1955 constituir la comisión gestora de la actual Cofradía del Santísimo Cristo de las Penas. El día 2 de Enero de 1956 son aprobados los Estatutos por el Vicario General de la Diócesis y se nombra Hermano Mayor a D. Eduardo Cuevas Sánchez. La Cofradía realizó su primera estación de penitencia al año siguiente estrenando en breve espacio de tiempo la cruz del Señor que actualmente conserva y el paso tallado en madera color caoba obra del artista cordobés y hermano de la Cofradía don Ricardo Castillo Gutiérrez».
No conviene olvidar que el Santísimo Cristo de las Penas, tal y como recoge la historia de la cofradía, «fue muy venerado por órdenes religioso-militares como los Templarios y los Caballeros de Santiago, con la advocación de Santísimo Cristo de la Sangre. Se ha afirmado erróneamente, durante mucho tiempo, que los primeros datos históricamente fechados que se conservaban se remontaban al 2 de marzo de 1564 en que el obispo de la diócesis aprobó las reglas de la primitiva cofradía fundada en torno a la imagen, ya con la advocación de Santísimo Cristo de las Penas, pero este extremo ha sido posteriormente desmentido por el historiador D. Juan Aranda Doncel ya que las visitas generales del obispado correspondientes al periodo 1564-1637 refrendan la inexistencia de cofradía bajo el título de Cristo de las Penas en el templo de Santiago Apóstol».

Fuente Documental | Hermandad de las Penas





