La cofradía de la madrugada lanza una rotunda carta en la que dice: «la eutanasia no es igual a muerte digna»
La Hermandad del Gran Poder ha difundido una carta en la que condena la nueva ley de la eutanasia impulsada por el gobierno central.
La corporación comienza su escrito denunciando que la proposición de ley se ha aprobado sin debate pública; ignorando además documentos de importantes instituciones que rechazan la medida.
El Gran Poder expresaba así su oposición: «Como quiera que la opción de tramitación elegida ha impedido cualquier consulta o debate público, incluso la toma en consideración de informes como el emitido por el Comité Nacional de Bioética que, por unanimidad, rechaza los fundamentos de la ley y el que pueda considerarse la eutanasia como un derecho (…)».
la cofradía continúa su escrito enumerando los derechos del enfermo que ya cubre la legislación vigente: sedación paliativa, limitación del esfuerzo terapéutico, voluntad vital anticipada y cuidados paliativos; informando detalladamente sobre cada una de ellas.
Seguidamente la corporación pone de manifiesto su alegato a favor de la vida, con sentencias firmes como que la eutanasia «no es igual a muerte digna» o que «para realizar una elección en libertad, debemos tener todas las demás opciones disponibles».
La cofradía prosigue con una extrapolación su adhesión a la muerte natural digna de cualquier persona desde el punto de vista cristiano, poniendo de ejemplo la parábola del Buen Samaritano incluida en la Carta Samaritanus Bonus, que fue elaborada por la Congregación para la Doctrina de la fe y aprobada por el Papa Francisco el pasado mes de junio.
Enunciados sus argumentos el Gran Poder vuelve a manifestar su condena a la nueva ley: «desde la Hermandad del Gran Poder manifestamos nuestro profundo rechazo a la tramitación de una ley que, en palabras del referido Comité Nacional de Bioética, supone iniciar un camino de desvalor de la protección de la vida humana cuyas fronteras son harto difíciles de prever y un retroceso de la civilización, configurando un derecho a morir ética y legalmente inexistente».
Finalmente la hermandad anuncia un convenio con la Asociación Andaluza de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA Andalucía) para prestar apoyo económico a la misma para la dispensación de cuidados paliativos a pacientes con esta enfermedad incurable.





