Cada Hermandad vuelve cada año con sus rituales antes de la celebración de la Semana Santa. Uno de ellos es la presentación del cartel anunciador del día de la Estación de Penitencia. En Dos Hermanas, ha sido presentado el de la Hermandad de la Estrella (La Borriquita). Obra de Carlos Buendía y bajo el título de «Hosanna 2025», los hermanos de esta corporación nazarena han visto a su Madre Bendita plasmada con una gran maestría, llenando de ilusión a todos los cofrades.
El autor ha querido expresar su alegría por este encargo, pues él, es hermano de La Borriquita de otro lugar de nuestra querida Andalucía, por lo que entiende perfectamente el sentimiento de ese Domingo de Ramos. «Este encargo ha sido un verdadero regalo para mí, por una razón muy especial a la hora de captar la esencia del Domingo de Ramos. Siendo casi un bebé, me vistieron con la primera y única túnica de mi vida, la de La Borriquita de Linares. He vivido muchísimos e intensos Domingos de Ramos, sé lo que significa ese día y esta hermandad. Aunque desde otra ciudad, el Domingo de Ramos y La Borriquita son un sentimiento global y universal. Para mí, es el Domingo más importante de mi vida, teñido de blanco y rojo, como aquí en Dos Hermanas», ha expresado.
La obra tiene como protagonista absoluta a Nuestra Señora de la Estrella, de una manera serena y elegante, envuelta en una luz cálida y evocadora. No ha querido poner ningún texto llamativo, pues quería que sólo Ella se llevara la atención del espectador.
Si contemplamos y nos detenemos a observar el cartel, en su pecho, a modo de encaje es donde se puede leer «Hosanna y Domingo de Ramos 2025, Dos Hermanas» y ver el escudo corporativo. Puede que lo más llamativo sean las palmas rojas y olivos que salen de su manto, fundiéndose en los bordados y damascos, que parecen abrazarla, como símbolo del cariño de todos los niños hebreos y hermanos de la Cofradía, demostrándole así su devoción.
Si seguimos observando, en su saya, también a modo de bordado, aparece el pasado, tan importantes para el presente y el futuro, sirviendo como «homenaje póstumo al querido y recordado Casimiro Rivas Cordero».
Según Buendía, «es una imagen clásica que busca equilibrar tradición y modernidad, que habla del presente y del pasado, que expresa devoción y cultura, pero, sobre todo, que grita Domingo de Ramos. Ha sido creada desde el corazón, con el máximo amor y respeto hacia la hermandad».






