El impresionante Cristo Yacente de Pedro Roldán, de la Parroquia del Sagrario, regresa a su retablo

Durante las últimas semanas el destino ha propiciado que los amantes del arte tengan al decir una oportunidad única e irrepetible de poder disfrutar, de manera cercana, de una de las joyas que atesora Sevilla. Se trata de una auténtica maravilla que forma parte del retablo mayor de la parroquia del Sagrario de la catedral hispalense. Ahora, quedando poco para que concluya la restauración, el impresionante crucificado ha regresado a su ubicación habitual.

El actual retablo mayor del templo, cuya ejecución se sitúa entre los años 1665 y 1669, es obra de Francisco Dionisio de Ribas que realizó la estructura mientras que el insigne escultor Pedro Roldán es autor de las tallas que lo conforman. Destaca la escena central de La Piedad, por la impresionante composición del conjunto, que está considerada una de las obras cumbre de Pedro Roldán. La policromía fue realizada por Valdés Leal.

Según ha informado la propia Parroquia, desde el día de hoy y hasta el próximo 30 de junio, el Cristo Yacente del retablo mayor, permanecerá expuesto tras las labores de restauración a las que ha sido sometido, en horario de apertura del templo.