Una nueva polémica ha sacudido este lunes a la diócesis gaditana. Tras la publicación en El País de una información que apuntaba a una investigación del Vaticano por un supuesto caso de abusos sexuales a menores contra Rafael Zornoza, el Obispado de Cádiz y Ceuta ha emitido un comunicado en el que rechaza categóricamente las acusaciones y defiende la honorabilidad de su obispo.
En el texto difundido a primera hora de la mañana, la diócesis califica los hechos señalados como “muy graves y absolutamente falsos”, subrayando que se refieren a episodios ocurridos hace casi tres décadas, cuando el prelado formaba parte del seminario de Getafe. Según detalla el Obispado, la denuncia ha sido presentada recientemente ante el tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica en España, instancia competente para instruir la causa.
La diócesis asegura mantener plena confianza en los cauces de la justicia eclesiástica, comprometiéndose a colaborar en todo cuanto sea solicitado. En el mismo comunicado se recuerda que, mientras dure el proceso, resulta imprescindible preservar la presunción de inocencia, un principio que —se recalca— debe aplicarse a cualquier persona sin excepción.
El Obispado también informa de que Zornoza atraviesa un delicado estado de salud, afectado por un cáncer de carácter agresivo, motivo por el cual ha decidido interrumpir de manera temporal su actividad pública. Este retiro, explican, tiene un doble propósito: facilitar el esclarecimiento de los hechos y atender con plenitud su tratamiento médico. Además, se anuncia que no habrá nuevas declaraciones institucionales hasta que el tribunal eclesiástico emita una resolución.
Según la información publicada por El País, el Vaticano habría iniciado una investigación canónica a raíz de una denuncia remitida este verano al Dicasterio para la Doctrina de la Fe. En ella, la presunta víctima —que asegura haber tenido entre 14 y 21 años en el momento de los hechos— relata supuestos abusos cometidos de manera continuada entre 1994 y 2001, periodo en el que Zornoza era rector del seminario diocesano de Getafe.
El actual obispo de Cádiz y Ceuta, de 76 años, presentó su renuncia al cargo hace más de un año, tras cumplir la edad establecida por el Código de Derecho Canónico, que exhorta a los prelados a poner su ministerio a disposición del Papa al alcanzar los 75 años. El Vaticano, sin embargo, aún no ha designado un sucesor.
Trayectoria eclesiástica
Nacido en Madrid el 31 de julio de 1949, Rafael Zornoza Boy realizó su formación en el Colegio Calasancio de los Padres Escolapios, donde compaginó sus estudios con la enseñanza de música y piano en el Conservatorio de Madrid. Posteriormente ingresó en el Seminario Menor madrileño, donde completó el bachillerato, y más tarde cursó Teología en el Seminario Conciliar de Madrid entre 1969 y 1974, obteniendo el Bachillerato en Teología.
Fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975, iniciando su ministerio como vicario en la parroquia de San Jorge, de la que años después sería párroco. En 1991 se trasladó a la recién creada diócesis de Getafe, donde ejerció como secretario particular del primer obispo. Dos décadas más tarde, el 31 de agosto de 2011, el Vaticano lo designó obispo de Cádiz y Ceuta, tomando posesión el 22 de octubre de ese mismo año en sustitución de Antonio Ceballos, quien había permanecido al frente de la diócesis durante dieciocho años.
Desde la diócesis gaditana se insiste en que las acusaciones carecen de fundamento y en que el prelado mantiene su voluntad de cooperar plenamente con la investigación. Mientras tanto, Rafael Zornoza permanecerá retirado de la vida pública, centrado en su recuperación médica, mientras la Iglesia aguarda el pronunciamiento del tribunal de la Nunciatura que deberá esclarecer una de las controversias más delicadas que ha afrontado la diócesis en los últimos años.





