Olvido, ignorancia o falta de respeto. Alguna de estas causas ha motivado el problema que ahora tiene entre manos la Hermandad de Jesús Nazareno El Rico después de que el Consejo de Ministros del Viernes de Dolores no aprobara indulto alguno para esta cofradía, y sí para otras del resto del país, tal y como marca la tradición de la corporación malagueña. Un “olvido” que de venir perpetrado por un gobierno de cualquier otro signo político hubiera sido objeto de las más airadas reacciones de buena parte de determinada prensa de este país y que en cambio, vaya usted a saber por qué, ha pasado prácticamente inadvertido para aquellos que se rasgan las vestiduras cuando la desconsideración es ejecutada desde determinado espectro político.
Para subsanar el entuerto, el Gobierno de Mariano Rajoy determinó tramitar un nuevo expediente de indulto en las próximas semanas. No obstante esto no soluciona el problema salvo que la cofradía deba modificar una de sus tradiciones más hermosas que implican que la liberación se efectúa durante la procesión de cada Miércoles Santo, en un acto que precisa de un amplio espacio para incorporar a autoridades y público invitado. La idea y deseo inicial de la corporación era realizar una salida extraordinaria con la imagen de Jesús Nazareno El Rico y María Santísima del Amor, previsiblemente para el mes de mayo, posibilidad para la que la delegación de Hermandades y Cofradías de la diócesis trasladó a los responsables de El Rico su oposición y el obispado finalmente ha rechazado.
Como solución alternativa la hermandad propuso celebrar el acto en la fachada de la Catedral malacitana, opción que también ha sido rechazada por el Palacio Episcopal ofreciendo como única alternativa que se realice en la casa de hermandad donde el Cristo podría ser situado en su trono. Cabe recordar las llamativas declaraciones en este sentido del obispo de Málaga, Jesús Catalá que manifestó el pasado Lunes Santo que el acto no se haría durante una procesión extraordinaria porque «no tendría ningún sentido en tiempo de Pascua. Las procesiones tocan en Semana Santa, no en Pascua, que es otro ciclo litúrgico”, demostrando la absoluta ignorancia del máximo responsable de la iglesia malagueña al respecto y la discrecionalidad de la iglesia a la hora de conceder o no autorización de procesiones de este tipo “fuera de Semana Santa” en función de qué institución origine la iniciativa.
Basta recordar las salidas extraordinarias de los últimos años del Gran Poder o la Macarena en Sevilla, la de Jesús Nazareno en Córdoba con motivo de la beatificación del Padre Cristóbal o la Magna que tuvo lugar en Madrid con motivo de la JMJ en 2011, eventos todos ellos promovidos por la alta jerarquía eclesiástica.





