El paso sevillano del Nazareno de León

La imagen procesionará en la Gran Procesión de Roma, tal y como hace el Viernes Santo, sobre las antiguas andas del misterio de San Gonzalo

El Nazareno de León, una venerada talla del siglo XVII perteneciente a la Escuela Castellana, recorrerá este sábado las calles de Roma durante la Gran Procesión del Jubileo de las Cofradías, una cita internacional que reunirá en la Ciudad Eterna a algunas de las devociones más representativas de la religiosidad popular española.

En esta ocasión, el Nazareno procesionará sobre el antiguo paso de misterio de la Hermandad de San Gonzalo de Sevilla, adquirido por la cofradía leonesa en 1999. Esta pieza, de estructura tradicional sevillana y ornamentación barroca, fue adaptada al estilo procesional castellano tras su llegada a León.

Un paso con historia y firma sevillana

El canasto dorado, labrado en madera, fue realizado en 1955 por encargo de la hermandad trianera para el misterio del Soberano Poder ante Caifás. El diseño original correspondió al escultor José Luis Pires Azcárraga, autor del Cristo de las Almas de la Hermandad de Los Javieres, mientras que la talla fue ejecutada por Manuel Guzmán Guerra.

Tras la renovación del paso por parte de San Gonzalo, con una nueva obra firmada por Manuel Guzmán Bejarano —dotada de 78 puntos de luz distribuidos en guardabrisas y estrenada con dorado completo por el taller de Verdugo—, el conjunto original fue cedido al Nazareno de León, que también lo utilizó en las Jornadas Mundiales de la Juventud de Madrid 2011, procesionando entonces junto a una Dolorosa sevillana: la Virgen de Regla de Los Panaderos.

Vínculos escultóricos con la capital andaluza

La relación de esta cofradía leonesa con Sevilla no se limita al uso de sus pasos procesionales. En el año 2015, la hermandad encargó al reconocido imaginero Juan Manuel Miñarro la ejecución de un nuevo cuerpo para la talla del Nazareno y su posterior restauración integral. Asimismo, se incorporó a su ajuar una cruz procesional de salida, obra del escultor Enrique Lobo, también natural de la capital andaluza.

La participación del Nazareno leonés en la Gran Procesión de Roma, junto al Cristo del Cachorro de Sevilla y la Esperanza de Málaga, representa una nueva muestra de la proyección internacional de la Semana Santa española y de la hermandad artística y devocional entre ciudades como León y Sevilla.