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La Chicotá de Nandel, Opinión

El problema es mucho más grave, me equivoqué, olviden ya lo de los capataces

Pues me equivoqué. Me equivoqué en varias cosas en mi último artículo en el que hablaba del baile de ceses veraniegos en la reunión de amigos de la Huerta de la Reina. Me siento francamente mal, puede que por poner nombre apresurado a algún cargo, o nombrar al que iba a ser, ya no sea. Me siento fatal. No era mi intención que nadie se quedase sin su martillo.

Pero bueno, es lo de menos, me equivoqué en algo más grave. No entiendo cómo ha ocurrido, pero los memes, los chistecillos fáciles, y el cachondeo público y, no se engañen, de todo bicho viviente ayer camino de la Catedral acompañando a los tres pasos que enamoraron a Córdoba, era un no parar.

¿Cómo ha podido una Hermandad como la Estrella, convertirse en lo que la gente habla, comenta, se ríe y se mofa? No se hablan de la Hermandad en sí, más bien, del Corpus Burlesque, y las últimas decisiones tomadas, que no precipitadas ni a lo loco, peor, meditadas y a conciencia.

Mi equivocación fue pensar que iban a sacar en parihuela al cuerpo de Cristo. Error. Mi equivocación fue que la cosa se iba a calmar como se calma siempre tras los ceses, uno de los dos, al menos de gran calado y sorpresa. Error.

Mi equivocación vino, cuando pensé que una comunidad Cristiana no podía burlarse de esa forma de aquello, ese algo, ese todo más bien por lo que todos somos creyentes, la consagración, el pan de vida, la alianza eterna, llámenlo como quieran y lo llamaremos de mil formas, pero, que se pueda uno burlar de la Córdoba cofrade, de los hermanos, y si me apuran, hasta del cuerpo de Cristo, es ya de traca, de farándula televisiva y quítate que me tiro ya por donde pueda que no quiero vivir.

Corrieron como la pólvora los vídeos la misma noche de la Salida Procesional, que la voy a llamar así, no quiero tampoco que parezca esto ya un cachondeo supino. Corrieron, y se comentaron. Me escribió un Capataz, uno con más de diez, veinte, y hasta treinta años en esto, y me puso ¡Qué categoría! Tengo el whatsapp, por si quieren verlo.

Me encontré a un grande del costal ayer domingo frente a la Catedral, que también ha sido capataz, y de los buenos, y de años, y, ¿pueden creer que me dijo algo que no esperaba? Yo esperaba que se indignara por el trabajo que hacen los capataces, como él lo es, que le doliera quién pudiera haber hecho esa igualá preocupándose por los costaleros, como siempre ha hecho, y no, me sorprendió, pero claro, es que este es de los grandes.

Me vino a comentar la pena que sintió al ver las imágenes, y me lo resumió con una frase, “esto, no es la Estrella, no ha sido nunca esto, es una auténtica pena, y me da eso, pena, ni me río, ni hablo de los capataces que han echado, así no se hacen las cosas”. Me añadió más, “Fernando, si algún día Dios no lo quiera, ardieran algunos Titulares en el fatal incendio, se realizarían otros nuevos, se les intentaría restaurar, o copiar por el imaginero designado, pero, ¿La Custodia? Eso es Sagrado, eso es algo que es el comienzo y el fin de todo, por lo que todos estamos aquí, y la Iglesia, no va a decir nada de esto, lo que importa ahora, es ver qué año entramos en el Guinness Word Record de sacar más pasos a la calle.

San Rafael, La Reina de Córdoba, incluso el Sagrado Corazón, que ayer bendijeron cada palmo de esta ciudad, ¡Llevaban Capataces! ¡Qué arcaicos han quedado! No van con los tiempos actuales… En fin.

Como ven, la cosa no está bien, dejemos las bromas, hay que asumirlo, una vez más si quieren. Otra vez y con otro ejemplo.

La cosa da pena, si, como me comentaba este hombre, que ya peina por cierto más que canas. Estuve con Hermanos Mayores, estuve con antiguos Hermanos Mayores, estuve con Capataces, y el asombro, la estupefacción, pero sobre todo el rechazo y más aún, la impasibilidad de la Iglesia, era lo que salía a relucir.

Los nombramientos están al caer, ya les aviso que si se encuentran al menos a uno de los dos capataces cesados, ya pone nombres a las personas que al parecer, se la han jugado, o eso él y muchos creen.

Mi apreciación para terminar amigos, es que cuanto más te ciegues, te enceles, te entregues y trabajes por una Hermandad, más en el punto de mira estarás y te echarán como a un apestado. Con el dolor vivirás, hasta que llegará otro y hará lo mismo con los que te echaron a ti, y bueno, te llegará un cierto sabor de revancha cumplida o justicia divina o poética. Amar a tus Titulares, frente a ellos, complacerlos en una vida en cristiano y pedir por tu familia no daña a nadie, no te expone a nada, es la opción del que solo quiere vivir en Hermandad. Pero es que para eso, no hay que ser partícipe de una Hermandad, ni ser cofrade, y visto como está la cosa, para ser cofrade hay que estar preparado, tanto para morir, como para luego matar, es todo un juego, todo trata mayormente de cargos, nombramientos, martillos, chaquetas y corbatas de colores.

Me equivoqué, el problema era de formación cristiana, de saber estar, de categoría, de respeto, de clase… El problema es mucho más grave, me equivoqué, olviden ya lo de los capataces.

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