El recuadro de César | Qué fue de aquellos carteles…

Doctores tiene la Iglesia. Ese es el dicho que tan popular fue hace tiempo y hoy apenas se escucha y que se refiere a que no siendo docto en una materia se dispone a dar su opinión. Pues eso es lo que me dispongo a hacer yo hoy.

Y es que, nunca juzgando como obra, ya que no entiendo y sería capaz de confundir algunas obras pictóricas con garabatos infantiles, perdón por mí ignorancia, asisto boquiabierto al último panorama de la cartelería.

El último fue ayer, el de mí querida hermandad del Rocío de Triana. Miarma, ¿De verdad hay a quienes le guste? Es más: ¿realmente en ese cartel se plasma el espíritu del caminar de Triana hasta las plantas de la Señora?

¿Qué fueron de aquello carteles de antes, bien pictóricos, bien fotográficos, en los cuales desde lejos ya sabías a qué hermandad pertenecía y que te anunciaba? ¿Ese es el «progreso» en la cartelería? Como decía aquel, ofú, opá, no veas el panorama.