Advertisements
Córdoba

El Redil de la Divina Pastora solicita llamar a la Plaza de las Doblas, Plaza de Fray Ricardo de Córdoba

Aún permanece latente el dolor por la pérdida de Fray Ricardo de Córdoba, figura irremplazable de la cofradías cordobesas cuyo reciente fallecimiento llenó de consternación a toda la ciudad. Una de las corporaciones que le deben al recordado capuchino buena parte de su esencia, el Redil Eucarístico de la Divina Pastora de Capuchinos ha dado un paso más en el anunciado homenaje que adelantamos en Gente de Paz a uno de los personajes más importantes de la historia de la Córdoba Cofrade, Fray Ricardo de Córdoba, mediante la solicitud de una calle en su memoria.

«Queremos hacer pública la iniciativa del Redil dirigida a obtener el reconocimiento por la Ciudad de la figura de Fray Ricardo de Córdoba, llevando su nombre a alguna de sus calles o plazas, nombre que le ha acompañado a lo largo de su vida por todos los lugares que ha visitado y, fundamentalmente, por el reconocimiento a su ingente labor pastoral y artística que indudablemente perdurará en el tiempo», rezaba la nota emitida al efecto el pasado 17 de mayo.

En virtud de este compromiso, y según ha confirmado a Gente de Paz Antonio López, hermano mayor del Redil, este mismo miércoles ha sido presentada en el registro de entrada del Ayuntamiento de Córdoba, la solicitud para que la Plaza de las Doblas pase a llamarse Plaza o Jardines de Fray Ricardo de Córdoba. Cabe recordar que Ricardo Olmo estuvo ligado desde su infancia a este enclave y que su domicilio familiar se encuentra en la calle Burell, a escasos metros de esta plaza por lo que el cambio de denominación se antoja un auténtico ejercicio de justicia con uno de los nombres más importantes de la memoria colectiva de la ciudad.

Muchos son los sentimientos que despierta el nombre de Ricardo Olmo para sus conocidos, Fray Ricardo de Córdoba para el común de los mortales y Ricardo, a secas para los que aprendimos a quererle como es, como artista integral y como persona, como creador de la innegable evolución patrimonial experimentada por la Semana Santa de Córdoba en el último cuarto del siglo XX, imposible si su figura no hubiese emergido con inusitada fuerza a orillas del Cristo de los Faroles. Sacerdote y fraile Capuchino, nació en Córdoba el 1 de octubre de 1946 en la Puerta del Rincón. Ingresó en la Orden Menor de los Franciscanos en el año 1968 realizando sus estudios eclesiásticos en Antequera. Fue ordenado en Córdoba el 8 de diciembre de 1975 por el obispo José María Cirarda Lachiondo en la iglesia de San Pablo ante al imagen de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada.

Vestidor, diseñador, poeta… un artista multidisciplinar de cuya mano llegaron a Córdoba imágenes marianas y cristíferas, como el Señor del Silencio y cuya impronta marcó para siempre la idiosincrasia de prácticamente todas las hermandades de la ciudad de San Rafael, de una manera u otra. Su legado, no obstante, no se circunscribe a la ciudad de San Rafael, ya que su influencia se ha dejado notar con fuerza en ciudades como Sevilla o Jerez, lugares donde su figura ha gozado siempre de un enorme respeto. Si tuviésemos que acentuar su incuestionable influencia, podríamos hacerlo rememorando muchas de sus obras que cuajan el patrimonio de buena parte de las hermandades de Córdoba y Andalucía. Pero su memoria trasciende de lo meramente artístico ya que su arrolladora personalidad siempre fue una de sus señas irrenunciables de identidad. Una figura insustituible, querida por muchos y admirada por todos, que ya forma parte de la historia inmortal de Córdoba, de Andalucía y de sus cofradías.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies