En noviembre de 2017 anunciamos en Gente de Paz que la cuadrilla de costaleros de la hermandad de la Estrella, que dirigen Juan Rodríguez Aguilar y Rafael Giraldo Abad, afrontaba un hermoso proyecto, con un marcado carácter solidario, que iba a centrar los esfuerzos que se comprometían a asumir los costaleros de Jesús de la Redención y Nuestra Señora de la Estrella.
Un compromiso que ponía en valor la dimensión solidaria de unos hombres cuya implicación con la hermandad queda fuera de toda duda y decidían embarcarse en un proyecto que trasciende su categoría como costaleros y cofrades para evidenciar su calidad humana. Y es que la cuadrilla de la hermandad ponía de manifiesto su intención de colaborar, en la medida de sus posibilidades, a sufragar parte del coste del tratamiento del hijo de un antiguo costalero del Señor que, a causa de un accidente, podría requerir de un tratamiento especial para mejorar su calidad de vida.
Semanas después, la noticia adquiría carta de naturaleza y se extendía al global de la hermandad cuya área social asumía el compromiso, que complementaba y ampliaba al asumido por la cuadrilla de la corporación de hacerse cargo de una serie de sesiones de rehabilitación para el pequeño y poder ayudar económicamente con su familia en un momento extremadamente complicado. Un compromiso que prosigue plenamente vigente como evidencia la nueva aportación que ambas cuadrillas de la cofradía de la Huerta de la Reina han materializado para sufragar una nueva serie de sesiones colaborando en la empresa más importante que un cofrade y un cristiano puede acometer, la ayuda a quien más lo necesita. Una ayuda en que la que todos podemos ser partícipes a través de los medios explicados en la página de facebook abierta con el hermoso objetivo de poner entre todos nuestro granito de arena para que la sonrisa de este niño, brille como una estrella.
Una página que en su descripción explica que «Hugo es un pequeño que el 25 de agosto de 2017 cayó a una piscina accidentalmente y se ahogó, sufriendo parada cardiorespiratoria. Por suerte en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba consiguieron reanimarlo y Hugo sigue con nosotros pero por desgracia a causa de la hipoxia, falta de oxígeno en el cerebro, le han quedado secuelas importantes que afectan a la coordinación de los movimientos y a la vista. Está recibiendo rehabilitación por la seguridad social, tres horas a la semana de fisioterapia pero resulta insuficiente para intentar su recuperación lo máximo posible. En estos momentos le estamos pagando una rehabilitación extra tanto de fisioterapia, neurorehabilitacion y logopedia, pero por desgracia no podemos económicamente cubrir todo lo que él necesita. Por eso hemos creado este grupo, para intentar recaudar a través de eventos lo necesario para poder ayudar a Hugo».
Una encomiable lucha, un verdadero reto, que debe ser soportado de la manera más colectiva posible, que demuestra lo que tantas veces reiteramos: ser cofrade es mucho más que llevar corbata, medalla, una corneta o un costal. Y la gente buena de la Hué ha vuelto a evidenciarlo, para orgullo de toda la Córdoba Cofrade. Empujemos todos hacia arriba para repartir entre todos el trabajo. Podemos conseguirlo.





