El fin del estado de alarma ha propiciado la desaparición del telón de acero y de la mayoría de las restricciones que con él condicionaban la libertad de las personas. Los colectivos musicales también respiran aliviados tras la llegada de la fecha límite marcada por el gobierno estatal que dirimía a un minúsculo número la posibilidad de que estos pudieran retomar los ensayos. Así pues, con la entrada de mayo y el retorno del buen tiempo, se podrán volver a escuchar los acordes de Pasión en el inicio de una primavera que ha despertado tarde de una pesadilla que ningún mortal quiso tener.
Pero estos colectivos no van a estar exentos de restricciones durante sus jornadas de ensayos, pues la Junta de Andalucía ha desgajado un paquete de medidas contra la propagación del virus entre las personas que los componen, y que no hay que olvidar que son uno de los grupos más susceptibles de enfermar. Por todo ello y por lo que vendrá, se atisba ya la vuelta de los certámenes y conciertos en el exterior como se ha pregonado desde San Fernando en donde tendrá lugar, Dios mediante, la celebración del primer gran certamen de bandas con la presencia de las mejores formaciones musicales del orbe cofrade durante dos jornadas en las que la melodía procesional volverá a embriagar los corazones de ese particular rincón de nuestra tierra.
Vuelve la ilusión cofradiera a las calles, la música a los oídos y el color a los balcones. Es mayo, y volveremos con más fuerza que nunca a las trincheras de los pistones y las baquetas, a las boquillas y llaves, a los banderines y mantolines.





