El Señor de la Paciencia preside la última creación de Nuria Barrera para ilustrar la Semana Santa del Realejo

El salón de actos del Colegio Mayor Santa Cruz la Real de Granada ha sido el escenario escogido para presentar la última joya de la pintora carmonense Nuria Barrera Bellido, el Cartel de la Semana Santa del Realejo de 2024. Una magnífica obra que ahonda en el estilo genuino de una de las pintoras más importantes del panorama de la cartelera religiosa contemporánea y que tiene por protagonista a otra joya de la imaginería, el Señor de la Paciencia, imagen atribuida a Pablo de Rojas. El Señor de la Paciencia es una imagen del s. XVI, que representa la flagelación y los azotes de Cristo.

Cartel Semana Santa Realejo 2024

Como hemos precisado, la crítica especializada atribuye su autoría a Pablo de Rojas en base a los paralelismos estilísticos con la obra documentada del artista. Técnicamente es una escultura de busto redondo en madera policromada, realizada con diversos fragmentos de madera encolados formando el embón; la columna y la peana son piezas de madera independientes.

La artista ha explicado que en esta obra ha querido reflejar dos culturas y estilos artísticos que se complementan perfectamente, con ese paño cerámico islámico de la Alhambra, en torno a la belleza barroca del Señor de la Paciencia. Como nota curiosa junto al rostro del Señor en uno de los azulejos aparece una estrella, que anuncia el día de su Nacimiento, día en que Nuria Barrera firmó esta obra.

El impecable estudio anatómico se ve enriquecido con una composición elegante y un rostro tan bello como expresivo. Los almendrados ojos y las pestañas son policromados, la nariz es afilada y la boca, entreabierta, permite ver la dentadura tallada. La ondulada melena se recoge graciosamente hacia la espalda, dejando una guedeja sobre el hombro izquierdo y la oreja derecha al descubierto. Descansa sobre la pierna izquierda y tiene una musculatura robusta de modelado dulce. El sudario se anuda en ambas caderas y deja al descubierto el costado derecho de Jesús.

Artista y cartel han sido presentados por David Morente que, en una emotiva presentación, ha subrayado que «anunciar la Semana Santa del Realejo en un cartel, es algo tan complejo, como al mismo tiempo maravilloso, porque para esta ciudad, Realejo es Semana Santa y la Semana Santa de Granada, no se concibe sin el Realejo». Morente ha incidido en que «la autora de esta historia muda es una mujer de fe, no concibe el arte sacro sin fe y la fe, es lo que hoy le ha traído hasta aquí, porque a Nuria, la vida le zancadilleó no hace mucho tiempo, en forma de enfermedad, e incluso, en esa guerra de cicatrices abiertas, sacó a relucir sus mejores colores: El verde de su Esperanza y el azul de su vida, porque ella ve la vida en tonos azules, el azul es el color que a le hace sonreír incluso, en días de lluvia».

Ha puesto en valor que «en la paleta de colores que ha utilizado, para dar vida a este cartel, el color da paso a la vida, una vida que en los pinceles de la autora, lleva por nombre luz, porque nadie maneja la luz en sus obras, como la maneja ella, porque nadie pinta la Semana Santa como la pinta ella. Nuria hace de la luz, el protagonista principal de su obra, Y así, sin quererlo, fue creando esta historia que hoy nos ha traído aquí». Y ha señalado que «los pinceles se han inundado de las tonalidades de los azulejos mozárabes del cuarto dorado de la Alhambra, del Patio de los Arrayanes o la Sala de los Reyes. El dorado, el ocre y como no, el azul, comienzan a ser el sendero de lo que será, el bando anunciador, en forma de cartel, de la Semana Santa de nuestro barrio. La mezcla de colores y formas sinuosas simétricas, me hacen pensar en la perfección del monumento más bello y hermoso del mundo y esa mezcla, me traslada a las calles que dotan de personalidad propia, el barrio del que habla este cartel».

Y es que, en palabras de Morente, Nuria Barrera ha llegado al Realejo para pintar una caricia en el alma, un abrazo de amor, que sin lugar a duda, va a ser la banda sonora de nuestra cuaresma, porque este cartel suena a luz, fe y amor… «Y lo has hecho sin ver a Dios por sus calles, lo has hecho sin saber cómo huele la primavera en la angostura de los callejones, cuando el clavel se abre inundando de luz el atardecer, lo has hecho sin ver como el Realejo, se convierte en el escenario idílico para hacer realidad los sueños, de quienes nos miran desde donde siempre es Semana Santa, muy cerquita de donde todos podremos algún día abrazar a Dios»… para crear «ante una explosión absoluta de belleza desde su inicio a su final» en la cobra todo su sentido «La Luz del Realejo».