Suspira el querubín por esos cambios que están viviendo las cofradías. Son tan históricos que olvidan hasta la historia y cuentan historias para que nadie conozca la verdadera historia, mientras todo suena como a historieta como la que se ha marcado un fraile que es como un negacionista del cambio horario.
Susurra el serafín por otra historia como la de quienes fueron a meter presión y salieron prisioneros de su proposición. Ahora tendrán que bregar con lo que no quiso el negacionista del cambio horario y no saben si el de verano les va a dar tanto calor y reflejo que se van a quedar ciegos de tanto ir y venir por el mismo carril.
Suspira el Ángel por un prelado que sin sitio se ha quedado, pero otra hermandad ya le busca a su obispo un lugar de privilegio para que camine con su báculo como el pastor que es del rebaño de los siervos de María.





