El varal | Ante la vida, una Cruz

Esta semana de glorias y de tiempo primaveral nos deja grandes festividades en la provincia malacitana a lo largo de todos estos días tan importantes para muchos de los habitantes de pueblos entregados al tradicional Día de la Cruz.

Mayo es un mes de luz y de numerosas celebraciones que marcan un periodo de tradición y fervor ante una fiesta que se prolonga hasta prácticamente el final del mes. Pero en la ciudad de Málaga, concretamente en la jornada del viernes 3 de mayo, las históricas localidades de Coín y Alhaurín el Grande celebraron esta muestra de cristiandad social ante un pueblo abarrotado por cofrades dispuestos a respirar de nuevo aires de Semana Santa.

Vera Cruz Alhaurín El Grande

Cabe destacar que en la tarde de este grandioso día procesionaron dos crucificados con una gran trascendencia e importancia tanto para los coineños como los alhaurinos, además de ser un día muy destacado y sorprendente por la salida de nazarenos en su cortejo procesional y otras vestiduras como mantillas y trajes autóctonos.

En Coín, tras un completo día de actos y homenajes al Dia de la Cruz, a las 20:00 de la tarde, la Cofradía de la Vera-Cruz y Perdón se dispuso a salir por las calles de su pueblo, acompañado de una sección del cuerpo de regulares de la ciudad autónoma de Ceuta en el cortejo, además de ir acompañado musicalmente por una de las mejores bandas a nivel local y regional, como es la Banda de Cornetas de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Málaga, que este año festeja el 15 aniversario de su fundación, y que puso sones tras el crucificado, dejando perplejos al público que acontecía. Coín se rendía ante una de las imágenes más veneradas de la localidad, con una Hermandad que presume de ser la más antigua del pueblo, concretamente fundada a principios del siglo XVI, y con una efigie realizada por el famoso imaginero Antonio Castillo Lastrucci en el año 1937, con salida el Miércoles Santo.

Vera Cruz Alhaurín El Grande

En Alhaurín el Grande, ocurría algo bastante parecido, la población de la localidad al igual que los visitantes que fueron expresamente a ver la procesión ante su popularidad, acogió con gran ilusión la salida de uno de los crucificados más importantes para los alhaurinos, el Cristo de la Vera-Cruz, perteneciente a la Hermandad de los Verdes, de pelo natural y atribuida también a Castillo Lastrucci, con una cruz decorada de flores a su alrededor, realizado en el año 1938. 

Su recogida es de gran valor debido a la subida que realiza hasta llegar a su iglesia. A esta imagen se le conoce como “el señor del convento”, una talla que únicamente sale ese día, por lo que ostenta gran importancia en la festividad de este pueblo. Acompañada de legionarios durante el cortejo, también es característico ver a bandas de otros lugares delante del trono en acto de presencia, aunque principalmente destaca la Banda de Música de La Pepa, que camina tras el crucificado, que efectuó su encierro entorno a las 1:45 de la madrugada.

Sin ninguna duda, un día de grandes actos que culminan finalmente en la gran procesión que tanta importancia e ilusión genera en estos pueblos tan arraigados a la Semana Santa.