El Vaticano acorta en tres horas el horario de veneración al Cachorro y la Esperanza de Málaga en la basílica de San Pedro

La jornada de este viernes 16 de mayo marca el cierre de una histórica estancia en la Ciudad Eterna para dos de las devociones más emblemáticas del sur de España: el Santísimo Cristo de la Expiración de Sevilla, conocido popularmente como El Cachorro, y María Santísima de la Esperanza de Málaga. Ambas imágenes, expuestas a la veneración en el interior de la basílica de San Pedro del Vaticano, viven hoy su última jornada de exposición pública, aunque con un horario reducido respecto a los días precedentes.

Horario reducido por motivos logísticos

La organización del Jubileo de las Cofradías ha informado que este viernes la veneración finalizará a las 16:00 horas, tres horas antes de lo previsto inicialmente. La medida, adoptada por motivos de logística y organización interna del Vaticano, ha supuesto una alteración sobre la marcha que, sin embargo, ha sido encajada con la ya característica conformidad de la delegación andaluza y justificada inmediatamente por la prensa oficialista.

Fieles a su política de “asumir con felicidad” cada contratiempo que ha ido surgiendo —y han sido varios—, los responsables de la delegación andaluza se han apresurado a destacar que, lejos de ser un inconveniente, este adelanto permitirá iniciar antes las labores de preparación de las imágenes para su traslado privado hacia la carpa instalada en la plaza de Celimontana. Una explicación tan diligente como estoica, pronunciada con la serenidad de quien ha hecho del encaje de imprevistos casi una virtud teologal.

Misa conjunta de Málaga y Sevilla

La jornada ha comenzado con la apertura de la basílica a las 07:00 horas. A las 10:00 horas se ha celebrado una solemne eucaristía conjunta de las diócesis de Málaga y Sevilla, presidida por el arzobispo hispalense, monseñor José Ángel Saiz Meneses, y concelebrada por varios representantes eclesiásticos de ambas ciudades, entre ellos el vicario episcopal para el Laicado de Málaga, Manuel Ángel Santiago, y el delegado de Hermandades y Cofradías, Salvador Guerrero. No está presente, sin embargo, el obispo de Málaga, monseñor Jesús Catalá, al continuar convaleciente de problemas de salud.

Preparativos para la gran procesión del sábado

Como ya hemos indicado, en opinión de la delegación andaluza, el cierre anticipado de la veneración no solo facilita la reorganización logística, sino que abre paso a uno de los momentos culminantes del Jubileo: la procesión del sábado, que recorrerá las calles de Roma a partir de las 14:00 horas. En cualquier caso, las imágenes serán trasladadas previamente y de forma reservada a su punto de salida en la plaza de Celimontana, donde quedarán dispuestas para este histórico cortejo, concebido como una manifestación sin precedentes de la religiosidad popular andaluza en pleno corazón de la cristiandad.

Con este nuevo ajuste, y ya con el hábito adquirido de convivir con lo imprevisto, la expedición andaluza avanza hacia la clausura del Jubileo con la serenidad de quien sabe que, en Roma, todo puede cambiar… salvo la devoción.