Lo define la RAE como: Poner unas cosas sobre otras sin orden ni concierto. Y también como: Juntar, reunir, allegar cosas en abundancia, y ahora en estas fechas lo que van a abundar son Magnas, Magno Vía Crucis y salidas extraordinarias con motivo del Año Jubilar, tantas serán que verás tú como terminan amontonándose.
Ya está programada una Magna en nuestra Lucena, para el 27 de septiembre, donde van a participar 18 hermandades, y ya creo que está confirmada la asistencia de algunas de las bandas más destacadas del panorama músico cofrade de nuestra Andalucía, Cigarreras, Redención, y alguna otra, hasta alcanzar la cifra de cinco. Con esto brillará la muy mariana ciudad de Lucena, bajo el lema de este evento: «Lucena, vive la Pasión».
Las autoridades lucentinas aprovechan que en la misma fecha se celebra el Día Mundial del Turismo, «lo que convierte esta magna en una oportunidad de oro para posicionar a Lucena como referente nacional del turismo cofrade».
El mismo día 27 de septiembre también saldrá con motivo del Año Jubilar “Peregrinos de la Esperanza” la Hermandad Sacramental del Cister en peregrinación a la Santa Iglesia Catedral, con la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles en sus Misterios Gozosos, esta hermandad recientemente cambió sus reglas para establecer la salida de la Virgen es los años terminados en 0 y en 5, casualmente, Año Santo 2025. El motivo del traslado será una Misa Jubilar en el Altar Mayor, tras la misma regresará en gloriosa procesión de alabanza a su sede en el Convento del Santo Ángel.
Así que aquí me tienen, delante de mi agenda, tachando y corriendo horarios de arriba abajo, de una fecha a otra, cambiando todo para concluir que es imposible estar en dos lugares al mismo tiempo, y sin saber si la Magna es por el Año Santo, si es una forma de vivir la Pasión, si es por ser «referente nacional del turismo cofrade», o por si soy sencillamente cofrade, si por ganarme la indulgencia plenaria, o si el año es múltiplo de cinco, par o impar.
Sea como fuere, la realidad es que se amontonan razones y causas, y con ello también los efectos, me comentaba un amigo que el impacto de una magna era no sé cuántos millones de euros, y es cierto, es un pelotazo, y yo intentaba señalarle que es lo mismo que una Semana Santa, en cuanto a la hostelería, hospedajes, servicios etc. pero que lo que no podemos hacer es que cada poco haya una Semana Santa, disfrazada de Magna, ya que terminaremos cansando al «turismo y al cofrade», por no hablar de los vecinos afectados con nuestra peculiar forma de evangelizar, termino bastante olvidado, y causa real de la existencia de nuestras imágenes y pasos.
O como es el caso de nuestro Vía Crucis Magno, en Córdoba, que tendrá prácticamente toda una semana casi continuada de salidas, el 11 octubre todas irán a la Santa Iglesia Catedral algunas Hermandades regresan en la misma fecha, pero otras lo hacen el día 13, el 17 y otras el 18, e incluso hay algunas foráneas que no regresan, ¿es necesaria esta elongación en el tiempo para cerrar un acto cofrade?
Creo que esto de las Magnas y extraordinarias se está transformando en una especie de «mercadillo medieval» que va de ciudad en ciudad, encaminado al comercio, la hostelería, etc. dejando beneficios.
Cuando la realidad ha de ser otra muy distinta, mejorar los ingresos de una ciudad no es la meta de las cofradías, ya que los cofrades no viven de esto, los motivos religiosos están siendo olvidados y sustituidos por valores insípidos y faltos de religiosidad, donde la evangelización del pueblo ha pasado a ser sustituida por una especie de espectáculo competitivo, que, sin causa ni razón, hace que nos estemos distanciando de la verdadera necesidad de poner un paso en la calle.
Cofrades sí, pero amontonados, también.





