Ya debería estar dando vueltas el anteproyecto de Estatutos de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, que según tengo entendido iban a ser presentados por la comisión a la propia Junta de Gobierno el pasado día de San Antonio de Padua, y que dos días después sería reenviado a las cofradías cordobesas, para que pudiesen aportar sus enmiendas o modificaciones, proceso que se repetiría al menos dos veces, culminando todo este proceso sobre el diez de noviembre, claro siempre que se alcancen los tres quintos de votos favorables en la asamblea de hermanos mayores, ya les decía yo que la cosa iba de estar dando vueltas.
¡Ah, se me olvidaba!, también está pendiente el asunto de las “Holy Cards” “tarjetas sagradas”, que deberíamos decir los de la cervantina lengua, cosa esta que además debe de ser autorizada por cada una de las hermandades que deseen participar en este mundo de estampitas, que en lugar de jugadores de futbol, o animales de la vida salvaje, llevarán a nuestros titulares y pasos a las manos de coleccionistas y entendidos.
Y en este remolino de fechas, anteproyectos, proyectos, revisiones, alegaciones y demás, al menos lo que parece claro, bueno claro y más que obvio, es que las aspirantes a formar parte de la Agrupación han de estar erigidas canónicamente por el obispo de la Diócesis, han de disponer de estatutos autorizados por la autoridad eclesiástica y estar inscritas en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, han de aportar una junta de gobierno aprobada por la autoridad eclesiástica y un informe favorable del consiliario de la hermandad y del delegado de hermandades y cofradías, con este dictamen bastaría para hacer efectivo su ingreso, como no podía ser menos.
Otra cosa es la de participar en la salida en estación de penitencia en la Mezquita Catedral, recorriendo la carrera oficial, en este caso cambian las cosas, ya que han de haber posesionando más de diez años en las vísperas de la Semana Santa, y que dispongan de cien hermanos de luz si salen con un solo paso o de ciento cincuenta si salen con dos pasos, esto al menos en sus tres últimos años, ¡pues ya casi estamos dentro!, ahora solo falta el dictamen favorable de la Junta de Gobierno de la Agrupación, tengo al menos la esperanza de que estén perfectamente reglamentados todos y cada uno de los requisitos reglamentarios.
También desea la Agrupación someter a su aprobación la sustitución, modificación, incorporación de imágenes, pasos, hábitos penitenciales a través de un informe previo de la comisión correspondiente, solo quedan exentos las sagradas imágenes de los titulares, no lo veo yo tan fácil ni tan aceptable.
En resumen, como es fácil adivinar la Agrupación de Cofradías de nuestra ciudad se está comportando y siendo dirigida como si fuese una mera hermandad, desde hace muchísimos años, con temor a imponer reglas que a todos obliguen por igual, gestionando siempre desde el más absoluto sigilo, como si fuese con miedo, lo que entienden que han de gestionar, pero se olvidan de muchas cosas importantes, estación de penitencia en una carrera oficial casi imposible. Si ya, en un marco incomparable, incomparable, es verdad, casi imposible también, pocas entradas, menos salidas, pocas rutas de evacuación, y Dios quiera que no tengamos que someterla a prueba algún día.
Pues es fácil adivinar que si entre tantas vueltas las cosas no se marean, veremos todos como alcanzaremos la obtención de unos Estatutos, al menos consensuados, como no podía ser de otra forma, sin olvidar que a finales de este mes de junio se deben manifestar sobre la incorporación de las hermandades de la Quinta Angustia de Córdoba y la de la Virgen de los Dolores de Alcolea, también en segunda vuelta, ya que en su día fueron rechazadas por los hermanos mayores que forman parte de la asamblea de la Agrupación, ahora a ver qué pasa, a pesar de haber sido votada con anterioridad y con resultado negativo, quizás ahora cambien los votos, ya que las hermandades son las mismas que en su día fueron rechazadas.
Los golpes de timón están bien para las regatas, si la Asamblea de Hermanos Mayores ya determinó en su día que no se admitían algunas hermandades, muy a pesar mío, ya que yo era, y soy partidario de su aceptación, principalmente ya que otras con igual o menor calado artístico, menos hermanos, etc. ya formaban parte de nuestra Semana Santa.
¿Ahora que las que solicitan entrada son las mismas, cuál será el resultado de la votación?, ¿cambiarán de opinión la asamblea?, yo no cambio, sigo pensando que han de ser admitidas, así como que hay que estudiar con detalle y dedicación cada punto del propuesto nuevo Estatuto de la hermandad, perdón, de la Agrupación.





