La ropa hace al hombre, es una frase de Quintiliano, aunque él lo dijo en su lengua materna “Vestis virum reddit” y cuánta razón tenía, al echar un vistazo y solo viendo la ropa de cualquiera puedes distinguir muchas características de quien la porta, higiene, orden, estilo de vida, y una larguísima lista de matices casi imperceptibles, pero que todos denotamos con una simple mirada.
Imagina si además de la ropa, mirásemos con atención tus actos, tu forma de hablar y lo que dices cuando hablas, lo que dices que eres y lo que en realidad eres, quedaría al descubierto, pues añádele además, que cuando escribes, aparte de lo señalado anteriormente, además prevalece para el resto de los tiempos, amarrando tu carácter y dejándolo fijado para la eternidad, para todos los que deseen releer tus pensamientos fijados “sine die” sobre el inmaculado blanco del papel, y destacado con el negro de la tinta.
Prevalece a modo de monumento permanentemente intemporal, dejando un rastro de quien fue su autor, lleno también de matices imperceptibles, marcando para la eternidad lo que es tu forma de vida, tu forma de ser, por esto cuando se escribe algo hay que tener cuidado en extremo, ya que lo que dejas es como un trocito de ti reflejado en un papel, por esto mismo, yo nunca me dejo llevar por el odio, la envidia, los rencores, y por tantas maldades que me rodean, pero que evito en cada uno de mis párrafos y escritos.
No deseo que nadie cuando lea algo mío, lea insultos innecesarios, rencores antiguos, desprecios a otras personas, mis escritos quiero que sean como mis ropas, inmaculadamente normales, inmaculadamente limpias, inmaculadamente inertes.
No quiero que me pase como lo que he leído hace unos días, donde el firmante, acababa su escrito, con lo que es su firma, o su profesión, decía si mal no recuerdo “… HdP”, y yo no quiero dejar como impronta para el futuro una carta de presentación de tan bajo estilo, ni señalarme tan desnudo de ideas, que solo encuentre refugio en el insulto rápido, y una mala muestra de mi inteligencia de hombre, por eso siempre: la ropa hace al hombre, y sus escritos también.





