El viejo costal | Lo silenciado, es lo nunca oído

En el mundo de las cofradías tenemos la buena costumbre de realizar y publicar entrevistas, o de realizar mesas redondas donde los más variados personajes con responsabilidades en cuadrillas, en vestir, en algún destacado cargo de junta de gobierno, sentados y con calma suelen elevar a máximas lo que piensan de los más diversos temas, siempre relacionados con sus cargos y sus responsabilidades.

Siempre distribuidas por las cadenas televisivas al uso, o por los programas de radio, y que realizadas en el salón de alguna peña o de alguna cofradía donde a modo de escuela, asisten los hermanos y siguen con atención las enseñanzas de los que allí disertan, y sientan cátedra, normalmente al finalizar se les suele aplaudir con ahínco desmedido, siempre por la admiración del exponente, y por la calidad de lo disertado.

Yo siempre he observado que la mayoría de los exponentes coinciden en casi todos los puntos solicitados: cuadrillas, tamaño de los pasos, la mujer en el trabajo del costalero, estilos musicales, recorridos, carrera oficial, juntas de gobierno, estilo y técnica en los costaleros, preparación física de los mismos, y así un largo etc. hasta el extremo de que unas y otras exposiciones me van pareciendo casi todas iguales, no digo que lo sean, digo que se van pareciendo todas, similitudes normales cuando el mundo cofrade está muy limitado, a pesar de la variedad de asuntos posibles de tratar, por educación o por cortesía se limitan a los mismos puntos y así llevamos décadas.

Y a mí me gustaría saber qué pasaría si le preguntase a estos invitados qué piensan de asuntos livianos como: ¿cuál debe de ser el papel de los divorciados en las cofradías?, ¿y en las juntas de gobierno?, ¿qué piensan de aquellas hermandades que en la actualidad están gobernadas por hermanos mayores de paja, tele mandados por otros que no reúnen las condiciones cara al público?, ¿una cofradía en sus elecciones puede ser saboteada por una masiva votación de costaleros que siendo hermanos han recibido consignas y adiestramiento al respecto para dejar caer una junta de gobierno?, ¿en este caso la junta de ahí emanada merece la confianza de los hermanos?, ¿debería de actuar y tomar cartas en el asunto el obispado?, ¿conocemos casos en los que las cuadrillas gobiernan a la junta de gobierno y a la hermandad entera, es asumible estos casos por los hermanos?, ¿se comete un error cuando se obliga al costalero a ser hermano, y como consecuencia de esto surgen estos casos?. En fin, cosas así sin importancia y que todos sabemos que están en la diaria de nuestras cofradías, afortunadamente solo en algunas.

Estos asuntos son los nunca oídos, nunca oídos y muchas veces presentes, llegando a cambiar hasta el curso de la historia de una hermandad, cambiando la historia de muchos de nuestros cofrades, realidades olvidadas o desviadas de nuestras miradas, pero que a pesar de ser asuntos casi nunca oídos, por estar, sabemos todos que están, y todos le damos de lado evitando tener que manifestar nuestra opinión al respecto, unas veces por respeto al personal y otras por respeto a la institución, e incluso a veces por ser nosotros parte del problema.