El viejo costal | Tras de tiempos, llegan tiempos…

Pasa inexorable, y cada día más veloz, ese elemento físico relacionado con la velocidad y que todos o casi todos llamamos tiempo. A un tiempo le sucede otro tiempo, y el conjunto de todos los tiempos, es lo que llamamos historia, sabemos que la historia de cada tiempo se repite en ciclos infinitos, llenando cada hueco y cada momento, por pequeño que nos parezca, de nuestra vida, y de esta forma nuestra vida pasará a ser historia.

Pasan los años, o mejor dicho pasan las historias, si, todo lo pasado ya no es tiempo es historia, y vemos como el haber permanecido en ellas por muchas décadas, no significa casi nada, por no decir nada, hemos presenciado en estos días como se pueden cerrar treinta años de convivencia, sin un atisbo de remordimiento, pasa la vida a ser historia, rápido, muy rápido, demasiado rápido. Toda una vida, por poner un solo ejemplo, lo sucedido con la Agrupación Musical Ecijana de Amueci, treinta años, desde 1994 tocando un selecto repertorio tras la Virgen del Rosario, realzando la belleza de la obra de Luís Álvarez Duarte, y en poco tiempo, o lo que es lo mismo, a mucha velocidad, han pasado a ser historia.

Y van pasando los tiempos, unos con más rapidez, o velocidad, como ustedes prefieran, pero la vida se mueve, se mueve a veces con razón y otras no tanto, siempre con ritmos cada vez más frenéticos, y nosotros procuramos mantener el mismo paso, que como cada día nos cuesta más, queremos que todo pase más lento, con más tiempo, y por lo tanto de forma muy lenta, y es de eso de lo que no queda, cada día se corre más, y prima la velocidad, en todo, no solo en internet, en trenes y autos, en cada una de las decisiones de nuestro entorno, obligándonos a caminar a paso doblado, casi sin entender las causas, pero superados claramente por la velocidad del entorno y sus tiempos.

Leía, con cierto agrado, la noticia de que se baraja el nombre de Manuel Murillo Estévez como posible candidato a presidir la Agrupación de Cofradías de nuestra ciudad, y lo hacía con agrado por ser conocido mío, ahora solo resta esperar para saber si será único candidato, o si habrá liza, y ahí está detenido el tiempo y la vida, pero el tiempo es lo de más fácil solución, solo hay que dejar lo pasar y cada segundo es un paso menos a la solución de mi duda, esperemos y sola nos vendrá la solución a toda velocidad, será antes del día veinte de mayo, ya ven como casi estamos llegando.

Y casi llegando está la Hermandad del Rocío de Córdoba a la aldea, estamos en una interminable repetición de tiempos a la fecha de Pentecostés, otro año más, otro año menos, que nunca sabré como calificarlo, la verdad es que dentro de apenas siete días, volveremos a nuestro tradicional Ángelus, y dejaremos preparados para otros tiempos nuestro Regina Coeli, recordad que siempre tras de tiempos llegan tiempos y los ciclos se repiten.

Otra de tiempo de espera, es la de ver en este año próximo a la Esperanza de Málaga y al Cachorro, bendiciendo con su presencia algunas calles de la eterna y universal Roma, pesándole a quien le pese, y el tiempo ahora ante este evento “peculiar” parece estar parado, cuando la realidad es que vuela, vuela raudo y nos acerca al momento esperado. Al momento de difícil repetición, momento que se sale de los habituales momentos cíclicos y repetitivos, esto es lo que hace que sea un acto particularmente histórico, un solo momento que rápidamente pasará a ser historia, peculiaridad que lo hace más interesante por ser único e irrepetible, y raudo debemos de prestar mucha atención, pasado este momento, ya será historia, y todos pasaremos a formar parte de esa historia, uniendo nuestros tiempos a otros tiempos, y así nos pasa la vida y así nos olvida la historia.