Como suele ser habitual en estas fechas, las imágenes marianas aparecen vestidas de luto. Aunque debido al gran trabajo que tienen por delante los vestidores algunas obras ya aparecen de esta guisa semanas antes de que llegue noviembre, otras en cambio dan la bienvenida al mes de los difuntos el mismo día con el que se inaugura el citado mes.
Es de alabar el quehacer de los vestidores en una época en la que han ido evolucionando con el paso del tiempo y acercándose a la perfección. No son precisamente pocas las imágenes que se encuentran actualmente mejor vestidas que nunca. Y en gran parte se debe a que los vestidores se afanan en recuperar estampas antiguas y en especializarse dentro de un ámbito que es todo un arte.
En Carmona, Nuestra Señora de los Dolores, aparece vestida de luto mostrando una estampa que puede perfectamente servir de ejemplo del buen gusto. En esta ocasión, quien se acerque a orar ante ella descubrirá una belleza potenciada aún más gracias al trabajo minuciosamente realizado. La imagen porta el hábito servita datado en el siglo XVII así como un tocado de encaje en oro art noveau del XIX, pañuelo en hilo también de esta misma centuria, rosario ejecutado en plata de ley y azabache, y corona, media luna y corazón en plata de ley realizadas por Adrián Camacho en 1782.






