En la ciudad de Córdoba, siendo 15 de marzo de 2025, ha tenido lugar el pregón al costalero, siendo pronunciado en esta edición por Eloy Moreno Romero.

Tras unas palabras del capataz, Jesús Ortigosa Brun, evocando el despertar de la primavera y desgranando las tradiciones de nuestra ciudad, ha finalizado con una biografía cofrade del pregonero y un «Qué la Virgen del Rocío te proteja siempre… Tuya es la palabra».

Eloy Moreno comienza evocando al Espíritu Santo … «Ven espíritu de amor y de Paz». Ha hecho un recuerdo del silencio que impera en la ciudad al acabar la Navidad. Ya no hay luces, no hay música ni ruido. Sin embargo, todo acaba cuando se escucha el golpe del llamador. «Córdoba se llena de ensayos, de reuniones de amigos. Llegan los costaleros. Son familia. Son hermandades… Son los nervios, son las igualás… Córdoba está tomada por ellos». En este momento, el pregonero quiso hacer un homenaje al costalero. «Ahora es tu momento. Qué nadie te lo cuente… ¡a esta es!».

Ha explicado que su experiencia como costalero fue algo circunstancial, algo temporal, por lo que el pregón va dedicado a esos costaleros que están sentados en la parroquia de la Trinidad, a esos que en las frías noches de invierno dejan a su familia, a sus amigos, para ir a su hermandad, a su otra familia, con sus otros amigos… Ha pedido al Señor que para este encargo le dé las cualidades de los capataces de nuestra Córdoba bendita, resaltando su figura en nuestras hermandades y en las cuadrillas.

Moreno quiso hacer un alegato a favor de aquellos que, sin ser hermanos, se dejan la piel bajo el paso de cualquier Hermandad y llegan a una igualá «deseosos de ser los pies de Dios y su Madre». Aquellos a los que se les han criticado, llamándolos «sacapasos». Y poco a poco, en este camino de pregón, una parada en una taberna tradicional cordobesa, donde en una pizarra con una tiza gorda, estaban escritos «los mandamientos del costalero», deteniéndose en el más importante «amarás tu prójimo…», pues «cuando las fuerzas te fallen, el que está a tu lado es el que más te ama. Guíame en el compañerismo…».

Bonito y emotivo el recuerdo de la mañana del Domingo de Ramos en San Lorenzo, su casa. Dónde espera el Señor de los Reyes en su Entrada Triunfal, La Borriquita, el que tiene las llaves de la Semana Santa en sus manos, y su Madre, la Virgen de La Palma, ¡qué suerte ser tu costalero!, exclamó Moreno, aunque ahora cumple con otro cometido igual de bonito, acompañar a sus hijas vistiendo la túnica hebrea. «¡Gloria a ti costalero! Aplausos, el Señor está en la calle… Curro llama… Reina de la Palma, no puedo dejar de mirarte. ¿Quién tiene la osadía de criticar a los que van debajo?».

Y uno de los pasajes más hermosos ha venido a través de su visión de un palio alejándose, y donde ha ido enumerando los distintos palios de Córdoba. En este momento, le dedicó unas sentidas y emotivas palabras a la Virgen de la Paz, «la de la media sonrisa» y la que llena el mundo de humildad, paciencia y esperanza. «¡Gloria a ti María! ¡Gloria a ti costalero y gloria a esos palios, que se van a lo lejos…!»
Para finalizar un pregón que ha sido brillante y demuestra que no hace falta ser catedrático de la palabra para llegar al corazón del respetable, Eloy Moreno ha recordado que «los costales están preparados», que todo vuelve a empezar, que hay un nuevo sueño y una nueva promesa. Que esa es la esencia. «Costalero, sólo quedan días… quiero sentir el racheo… Que se abran las iglesias. Que Dios ande por las calles de los barrios. Y así el sueño poco a poco se irá cumpliendo…»

Como una buena cuadrilla junta, todas las cuadrillas cordobesas, nombradas una por una, todos caminan hacia una nueva Semana Santa. Y así, es como se clava el pregón del costalero.





