Cada Viernes Santo, la Virgen de los Dolores recorre las calles de Córdoba derramando se Amor de Madre por los miles de corazones que salen a encontrarse con Ella. Con tal motivo, y en una jornada en la que la dolorosa ocupa un lugar de privilegio incontestable en el alma de la religiosidad popular de la ciudad que le reza y le venera, hemos conversado con el hermano mayor de la cofradía servita para que nos transmita sus reflexiones a escasas horas de que la corporación salga de San Jacinto camino de la Santa Iglesia Catedral. Molina, hermano de la Los Dolores de toda la vida, ha sido costalero de la Virgen durante muchos años y después de ocho como tesorero en la hermandad, accedió al cargo de hermano mayor en 2014.
– ¿Qué significa para usted ser hermano mayor de los Dolores? ¿Es un privilegio?
Para mi no es un privilegio, ser hermano mayor es una gran responsabilidad y a la vez un gran honor, y como se suele decir todo cargo lleva consigo su carga.
– ¿Y vestir la túnica con su hermandad?
Un privilegio.
– ¿Cómo vive los preparativos de la estación de penitencia?
Con mucha preocupación, hasta que ves todo encarrilado.
– ¿Qué es lo que más importante que ha de transmitir un hermano mayor?
El amor y la devoción a nuestros Titulares y la fraternidad entre los hermanos.
– Afronta usted el último año de su mandato como máximo responsable de la hermandad de la Señor a de Córdoba ¿Qué valoración hace estos años de gestión?
Mi valoración es positiva y a la vez muy intensa, por los muchos actos que hemos tenido que afrontar.
– ¿Se abusa del “postureo” y del protagonismo en el mundo de las cofradías?
Creo que no, aunque hay de todo.
– ¿Cuál ha sido la mayor dificultad que ha encontrado durante su mandato?
Llevar a cabo los actos del cincuentenario de la Coronación Canónica de nuestra Madre y el año jubilar que trajo consigo que nos concedió el Santo Padre. Y tomar algunas decisiones, sobre todo cuando afectan a los hermanos.

– ¿Qué opina de las críticas de determinados sectores a la Semana Santa en general y al trazado de la Carrera Oficial en particular?
Hay para todos los gustos y como estamos en democracia, todos tienen derecho a manifestar sus opiniones, aunque no las compartamos.
– ¿Cree que se asentará la Carrera Oficial definitivamente o piensa que estas críticas terminarán teniendo algún efecto?
Creo que si, que se asentará, por el gran esfuerzo que han hecho todas las hermandades y todos los que de alguna manera se han implicado.
– ¿Qué desea de este Viernes Santo?
Que todo salga bien y que nuestros Sagrados Titulares puedan repartir bendiciones a todo el pueblo de Córdoba.
– ¿Cree que, por parte de las hermandades y la Agrupación, existe suficiente autocrítica para asumir y solucionar los errores con el objetivo de mejorar en el futuro?
Creo que si y de hecho lo están demostrando, porque se van limando dificultades y corrigiendo errores.
– ¿Qué visión tiene de la realidad devocional de la Córdoba Cofrade? ¿Demasiadas ausencias en los cultos?
Creo que la Córdoba cofrade es muy devocional, de hecho lo demuestra cada vez que se la requiere. Las ausencias creo que van en función de las circunstancias, aunque no son tantas como se dicen.
– ¿Se vive la Semana Santa con la religiosidad adecuada o tal vez detecta demasiada algarabía?
Hay de las dos cosas, aunque depende de lo que transmitan las hermandades en cada momento.





