La Hermandad del Museo vivirá este sábado 8 de noviembre una jornada de extraordinaria relevancia con motivo de su 450 aniversario fundacional, marcada por la recuperación de una de las imágenes más icónicas de su historia: el Stabat Mater, con el Cristo de la Expiración y la Virgen de las Aguas en un mismo paso. Esta composición, que formó parte del patrimonio visual de la hermandad durante décadas, no se contemplaba en las calles de Sevilla desde comienzos del siglo XX.
A partir de las 17:00 horas, el cortejo iniciará su regreso triunfal desde la Santa Iglesia Catedral hasta la Capilla del Museo, recorriendo un itinerario devocional que atravesará el corazón de la ciudad: Puerta de Palos, Plaza Virgen de los Reyes, Cardenal Amigo, Alemanes, Hernando Colón, Plaza de San Francisco, Plaza Nueva (Andén), Tetuán, Rioja, Plaza de la Magdalena, San Pablo, Cristo del Calvario, Canalejas, Gravina, Puerta Real, Alfonso XII y Plaza del Museo, con llegada prevista al caer la noche.
El paso contará con una puesta en escena de gran riqueza artística. Será iluminado por los candelabros del paso de misterio de la Sagrada Cena de Jerez, obra de Castillo Lastrucci de 1929, cedida especialmente por la cofradía jerezana para esta efeméride. La Virgen de las Aguas vestirá un tocado de hojilla y un manto bordado del siglo XIX, pertenecientes a la Hermandad de la Quinta Angustia, que se suman a la solemnidad del regreso histórico del Stabat Mater.
El acompañamiento musical correrá a cargo de la Banda de Música de Nuestra Señora de la Oliva de Salteras, que aportará un tono solemne y emotivo, subrayando la importancia histórica y devocional del acto. La hermandad ofrecerá así a Sevilla un espectáculo que combina tradición, historia y arte, evocando sus raíces mientras celebra el presente.
La recuperación del Stabat Mater, iconografía que muestra a la Virgen al pie de la Cruz junto al Crucificado en un mismo paso, supone un regreso a la memoria de la cofradía. Su supresión en 1922, cuando la Virgen de las Aguas procesionó definitivamente bajo palio, interrumpió una estampa que había sido característica en los últimos años del siglo XIX y primeras décadas del XX. Con su retorno, la corporación recupera un símbolo de su identidad visual y espiritual, ofreciendo a los sevillanos una mirada al pasado para celebrar la continuidad de la fe y la tradición.
La misión de este aniversario es así doble: honrar la memoria histórica del Museo y poner en valor la fuerza de la devoción que une a la hermandad con la ciudad de Sevilla. El Stabat Mater, rescatado para esta ocasión, se convierte en protagonista de una jornada histórica, reafirmando que la historia de la cofradía es también la historia viva de la fe sevillana.
Foto: Elena Aguilar Riqueni





