En mi Huerto de las olivos | Las palabras…

Es difícil de entender, la encrucijada en la que nos encontramos hoy en día. El país, dividido en dos partes muy diferentes y en las cuales se van a acrecentar disparidades que deberían de estar ya olvidadas en la historia de nuestro país que es único por su memoria.

Y como estamos viendo, hoy te digo esto y mañana, como me convenga lo más mínimo, te corto la cara y hago lo que me sale de los bemoles. Antes, la palabra de un hombre era sagrada y junto a un apretón de manos, se cerraban los acuerdos, ventas o lo que se hiciese.

Así se extrapola a la vida diaria, y podemos contemplar que hoy te digo blanco y si me interesa negro, pues me voy al negro. Total, el que tiene el poder es el que gana y le importa poco a los que les dio, en un primer momento, su palabra. Hoy se llama cambiar de opinión. Vaya falsedad ante un saco de mentiras que aun descosido sigue prevaleciendo sobre la verdad.

Pues esto mismo pasa en la vida misma y en el mundo de los cofrades, y hablo de cofrades en general, y no en particular. Ya lo he comentado en más de una ocasión, que poco valor le damos a la palabra de las personas, y en función de como sopla el aire así de esta manera nos movemos por interés. 

No se trata de culpara nadie ni de amnistiar a nadie, ahora que está de moda esta palabra, pero si cada uno de nosotros nos mirásemos un poco en nuestro interior, quizás otro gallo cantaría.

Pero nos convertimos en San Pedro, muchas veces porque renegamos de lo que dijimos no hace mucho rato y no entiendo como pueden dormir esas personas que juegan a ser hipócrita, falso, farisaico… Les dejo que los denominen ustedes como crean conveniente.

Y lo peor de todo que se ponen un hábito cofrade, hablo de hábito en general, no tiene porque ser solo la túnica, hay otros hábitos que suelen ser mucho más dañinos, pero es lo que tenemos hoy en la actualidad, cambios de opinión por doquier.

Sean felices y extrapólenlo, no se lo guarden solo para ustedes.