En este tiempo en el cual no he podido disfrutar de la Cuaresma, hasta este fin de semana, he tenido tiempo para leer y observar que hoy en día, aún quedan personas que realizan acciones honrosas.
Esto es conocido por muchos los que se mueven a nivel de solidaridad con los desfavorecidos por un motivo u otro. Siempre salen casos en los cuales las hermandades y la sociedad se unen para ayudar. Como ejemplo las actuaciones en forma de alimentos, juguetes o ropa que las hermandades suelen realizar en cualquier época del año.
Pero hubo algunas que me llamaron especialmente la atención por la implicación de las partes. Cabe destacar la sociedad valenciana ante el incendio del barrio del Campanar, ante las familias que se quedaron sin nada en una tarde noche para olvidar para todos por las imágenes tan dramáticas que pudimos ver.
Qué muestra de apoyo por parte de los valencianos con sus vecinos, fuesen de donde fuesen, que como dije anteriormente se quedaron literalmente sin nada. O la valentía de ese portero que fue avisando puerta por puerta a sus vecinos del bloque para intentar que aquello no fuese una masacre a nivel de personas, que lo fue por el número de fallecidos, pero gracias a su coraje se salvaron más vidas.
Otro hecho que me ha llamado especialmente la atención fue la de una cuadrilla de costaleros de Jerez, cómo en un acto de su hermandad, el Besamanos de su Virgen de la Estrella, acudieron a una residencia de ancianos, los cuáles tienen dificultades para poder moverse o ir de un lugar a otro. Estos costaleros solidarios los recogieron de su residencia y los llevaron hasta el lugar donde se ubicaba la Sagrada imagen. Allí rezaron el Ángelus y a continuación pudieron observar a la citada imagen.
Hablando con unos y otros, me presentan a un cofrade, que ha salido de costalero muchos años. Ha decidido dejar de ser costalero por motivos que para él son muy importantes. Y deja el costal y la faja, y como un buen cofrade va a salir en su hermandad con el hábito nazareno. De tener un papel medianamente importante siendo un costalero ahora va a ser un miembro más de su cortejo. Solamente va a ser un nazareno más de entre todos. Solo quiere ser un nazareno más de la corporación para realizar su peculiar, particular y solitaria estación de penitencia. ¿Cuántos seremos capaces de realizar esto mismo?
Y para acabar hoy, mi artículo, otra acción honrosa que me ha llamado la atención sobremanera, es la de esa mujer capataz que después de llegar a ese puesto de relevancia, por el fallecimiento de su capataz que la escogió para que fuese con él de segundo capataz. Después de los avatares que por la índole que fueren, ha decidido marcharse por el bien de la cuadrilla, de la hermandad. A pesar de tener el apoyo del Hermano Mayor y de la Junta de gobierno.
Ella ha pensado más en la hermandad, que, en ella misma, y la oportunidad que se le presentaba de ser el capataz de un paso. Es de alabar su honor al tomar dicha decisión, después de llegar a ser el capataz de un paso, con su responsabilidad. Hay veces que las personas demuestran su verdadera valía con este tipo de acciones honrosas.
Por cierto, puse el capataz, porque no sé si está bien expresado la capataz o capataza.
Sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes. Hoy es la festividad de Santa Catalina de Bolonia. Hay que seguir disfrutando con lo que nos toca vivir, mañana quizás sea demasiado tarde para querer seguir viviendo.





