Adiós Nelson, te tenemos que dar gracias por la cantidad de agua que nos ha dejado esta borrasca para nuestros embalses, sobre todo para el campo y de la forma que va a repercutir.
Con esta cantidad de agua y de la manera tan buena que vino, los estudiosos del tema y por extrapolación nuestros dirigentes, nos dicen que, con un consumo lógico y normal de uso tenemos agua casi asegurada para los próximos seis años. Estupendo, Nelson.
Hasta aquí no creo que nadie se muestre en desacuerdo conmigo. Otro aspecto es el emocional cofrade. Ahí, Nelson nos hizo la puñeta bien hecha.
Exceptuando las hermandades que, si pudieron realizar su Estación de Penitencia, casi sin sobresaltos, fueron tres nada más. Entrada Triunfal, Sentencia y Vía Crucis. Cada una con sus momentos nos dejaron un regusto buenísimo, pero a la vez escueto al querer más, porque somos así los cofrades, queremos más y más y más.
Las otras que salieron a realizar catequesis tuvieron algún altercado con la lluvia a causa de Nelson. Y es que tomar una decisión con estos días fue muy complicado a la vez que valiente, y por ello, tienen momentos buenos y menos buenos, como ocurre en estas ocasiones.
Nos quedamos sin poder ver por nuestras calles al resto, que fueron muchas. Estamos intentando recordar desde cuando no pasaba una Semana Santa como esta. En mi memoria no la recuerdo, así de desastrosa como fue la Semana Santa 2024. Como mucho alguna jornada o dos pero que haya llovido desde el Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección, no creo que recordemos los que hoy estamos viviendo este mundo cofrade casi ninguna, por no decir ninguna.
Y para exaltar la decisión de un capataz, Rafael Cerezo, que en su última levantá antes de entrar al templo, el pasado Domingo de Resurrección, les dijo a los integrantes de su cuadrilla, que dejaba de pilotar el barco del Silencio. Que a partir del año que viene sería un marinero más remando con su costal y faja.
Comentarios y habladurías las hay por todos los pasillos cofrades. No sé cuales son los motivos para tomar esa decisión, pero si valoro que en los tiempos de hoy en día un capataz dimita o diga que se marcha, me da igual el motivo, voy al hecho de que se marche en los tiempos que corren con la falta de humanidad que hay. Hoy prevalece el egocentrismo y el “yoismo”.
Sean felices y extrapólenlo, no se lo guarden solo para ustedes. Hoy es San Vicente Ferrer, felicidades a los que celebran su onomástica. Cuento ya los días para poder disfrutar de la próxima Cuaresma, ya que esta apenas tuve momentos para ello.





