En mi Huerto de los olivos | En un lugar de la Mancha… O de París

Les puedo prometer que mi artículo de esta semana no iba de esto, ya medio hecho y que hablaba de otras cosas cofrades, entre ellas sobre dos artículos de compañeros de esta web, para alabar sus artículos y poner en lo alto de la mesa que no somos tan malos dando nuestras humildes opiniones.

Pero resulta que el pasado viernes, festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y por lo tanto abuelos de nuestro Señor, leo y veo dos actos, que para mí son deleznables y a continuación expongo.

Por cercanía, en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, resulta que el gobierno municipal, del mismo partido que manda en nuestro país para lamento de muchos y desgracias de otros, y sonrojo y desvergüenza de su sequito de egipcios corruptos y compañeros de Alí Baba. 

Como decía, dicho gobierno municipal de deleznable reputación, de esa maravillosa izquierda progresista que respeta todo lo que ella quiere por lo huevos de la gallina Caponata.

Como les exponía, han prohibido los costaleros en una procesión de su localidad, según me comenta un grupo de cofrades manchegos. Y si no lo han prohibido les han invitado a que se vayan a sus respectivas casas. 

De traca mala y ahí demuestran la tolerancia que tienen, por la gallina Caponata, como la diversidad de respeto a la religión, por la gallina Caponata, ya que esta chusma deleznable no tiene, lo de la gallina Caponata, a realizarlo a otras religiones.

Valientes, panda de monsergas, que a buen seguro alguno les encanta jugar al egipcio, porque por aquí entra y por allí desaparece, para eso tienen unos antecesores que lo demuestran cada vez que cogen algún tipo de gobierno y son de novedosa actualidad o como se dice ahora trending topic.

Desde estas líneas váyanse a donde pica la gallina Caponata, de mis partes más elocuentes y sinceras. Dejen que los cofrades de su población disfruten de su religión y de su preciosa afición, que a buen seguro es mejor que la de Alibaba y su sequito de cleptómanos.

Y para encumbrar el día de la festividad de los abuelos del Señor, termino mi jornada laboral, me marcho a casa y me dispongo a disfrutar de la inauguración de los Juegos Olímpicos de París. París, capital de la República Francesa, donde su lema a buen seguro conocen casi todos “Liberté, Igualité, Fraternité” por la gallina Caponaté.

Miren ilustrados afrancesados de su magnífico país, para ustedes, de su libertad de expresión, igualdad de todos y todas y como no podía ser de otra manera siempre desde la fraternidad. Pues para ustedes, como se dice en mi tierra un esportón de “cagahones” para ustedes. Lo que viene siendo mierda, o sea donde pica la gallina Caponata.

Si quieren respeto, respeten a la religión con la cual me siento identificado, profeso, rezo y mi fe ayuda en cada momento de dificultad y debilidad.

Si ustedes quieren tener esos derechos que allá en el año 1789 de la Revolución Francesa comenzaron y después consumaron con Napoleón Bonaparte, que les recuerdo, por aquí le hicimos pasar por nuestro arco del triunfo. Respeten a la religión católica, y si son tan valientes, ríanse también de otras religiones que por su país tienen unas pocas.

Les recuerdo que hay otras religiones que a personas que viven bajo el amparo de su bandera arcoíris, seguramente no tendrían “la liberté d’expression” ni de poder salir a la puerta de la calle. Si quieren respeto, respeten, así se los expreso a este maravilloso grupo de artistas que nos deleitaron con una afrancesada puesta de escena, que por momentos les falto poder bajar a sus bajos a lamérselos. 

Sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes. Disfruten de cada momento como si fuese el último, ahí se quedó.