La situación de la actual sociedad se encuentra con la falta de valores, comprensión y empatía que podemos contemplar cada día de nuestras vidas, a cualquier nivel. Ya sea profesional, personal o a nivel de asueto.
Y es que nos hemos vuelto demasiado egocéntricos y parece que cada uno de nosotros nos merecemos lo mejor, y como que, cada uno somos el mejor, los demás ni se parecen por muy parecidos que lleguemos a ser.
Ante esta situación, donde ahora salen a flote voces que les interesa volver a hablar, cuando deberían estar calladas y escondidas, por mostrar su falta de valía como respeto, confidencialidad, comprensión, se vuelven en gallos cacareando en función de lo que les interesa.
Hay maneras y maneras, de proceder a realizar las cosas hoy en día. Observen, como proceden ciertos máximos mandatarios de las hermandades de nuestra realidad cofrade.
En una hermandad de postín y categoría, da igual de que ciudad sea, hay cuatro sitios de privilegio, que son las cuatro personas que van de manigueta. Tres de esas posiciones por motivos x, son de x personas. Pero la cuarta posición es del Hermano Mayor de esa hermandad. Estos cuatro sitios son los únicos que llevan guantes en dicha Estación de Penitencia.
Y ese Hermano Mayor, antes de comenzar su salida procesional, le entrega esos guantes a un hermano/a que el crea conveniente para sorpresa y gozo de ese otro hermano/a. Ese momento o instante, es una tradición que hace que las hermandades sean grandes, pero en especial ese Hermano Mayor que da un regalo a un hermano/a para que ese día sea inolvidable en su vida cofrade.
Por otra hermandad, es significativo, cuando llega una persona y se hace hermano de esa hermandad. Las atenciones en forma de gratitud que tienen hacia esa persona son preciosas, como me comentaba mi interlocutor.
Preguntas y gratitud hacia él, que le hicieron emocionarse y llegar a preguntarse por qué hay tanta diferencia entre unas hermandades y otras. Mi interlocutor me contaba la impresión que le ocasiono el trato dispensado a su persona.
Él, que fue como uno más, hubo momentos que se sintió, halagado y colmado, por aquellas atenciones.
Vemos que hoy en día, este tipo de detalles no se cuidan tanto. Aquí vamos por el interés te quiero Andrés, y por mucho, que quieran hablar de cargos importantes los cuáles deben de tomar decisiones, en esos dos lugares demostraron ante todo que lo importante son las personas y más concretamente sus hermanos.
Seguramente tomarán decisiones complicadas, pero estoy casi seguro que tendrán la delicadeza suficiente para dar una noticia complicada o desagradable, para que sea lo mejor posible y no haga el daño, emocional por el cual hoy casi todos nos movemos.
Sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes. Disfruten de cada día como si les fuese el último de sus días. Semana llena de emociones que siguen llenando mi corazón de buenos sentimientos.





