Domingo de Corpus Christi, hoy es el día de la verdadera verdad de nuestra fe. Hoy es el día donde deberíamos de demostrar en lo que verdaderamente creemos. Pero seguramente estaremos tan ocupados con otros menesteres que la importancia del día de hoy la dejaremos a un lado, como casi siempre hacemos.
Nos estamos volviendo un rebaño al que cada día más le gusta la fiesta y menos la verdadera religiosidad del día que hoy es. Me siento con fuerza de decir estas palabras, porque me gusta ir a una parroquia que tiene al Santísimo expuesto a diario.
Ese momento, ni más extendido ni menos extenso, es sobre todo enriquecedor de mis principios de convicción. Por mi no va a quedar, que si me equivoqué contigo te pedí perdón, pero perdón de verdad, ya queda en ti si perdonas o estarás resentido todos los días de tu vida. Es tu problema.
Hoy es el día, de alabar a Jesús Sacramentado. Hoy es el día de pedir con la confirmación de nuestra fidelidad a nuestro dogma. Hoy es el día que no valen dobles caras como vemos todos los días o casi todos.
Hoy es el día, de amar sin pedir nada a cambio. De dar sin esperar ningún interés, que por desgracia es la letanía de nuestras vidas. Si tú me das yo te doy a cambio. O si yo te doy tu me das a cambio. Me importa poco la clasificación de quien comience si es por usura humana.
Los valores humanos, están desapareciendo a pasos agigantados, pero yo hago una obra que aparente hacia los demás para ganarme así, las petulancias hacia mi persona, todo es farfolla. Hoy es el día de sentarse y tener un momento de diálogo con Él, hoy es el día.
Respecto al momento cofrade, lo pasado el viernes en la hermandad de la Santa Faz, es complicado de entender y digerir. No quiero ni pensar que situaciones tan incomodas se tuvieron que vivir y no me gustaría estar en el pellejo de unos u otros.
Cada cual, sabrá qué hizo y por qué votó lo que votó. Como no conozco los pormenores de lo que ha sucedido a pesar, de los corrillos cofrades que abundan, tal cua Sálvame de Luxe, lo que sí creo que se puede decir es que quien no salió bien parada fue la propia hermandad.
Es una papeleta complicada para los hermanos y hermanas. Ahora tendrá que haber otro u otra valiente, como el candidato denostado por una gran parte de los hermanos, que fueron a votar y que no vieron en él al mandatario para dirigir durante cuatro años los designios de su hermandad.
Si hubiese habido otra candidatura pues es entendible que haya dos partes luchando. Pero que haya un hermano, valiente por presentarse a Hermano Mayor, y que una mayoría no le den su confianza con el voto, es de análisis. Espero, por el bien de la hermandad de la Santa Faz, que todo se resuelva y vuelva a la normalidad.
Sean felices y extrapólenlo, disfruten de este domingo que en el aspecto meteorológico pinta muy bien para disfrutar de Jesús Sacramentado por las calles de Córdoba.





