El próximo 3 de diciembre, comienza el período litúrgico del Adviento. No sé si muchos conocerán el verdadero significado de dicho Adviento. Sorpréndanse que se llevarían un gran sobresalto.
Viendo como se desarrolla la vida en nuestro país, es duro de tragar la que se nos avecina, con esta pandilla de “Diegos”. Debemos de estar preparados como es esta etapa que cada año llega en el último mes del año.
Vamos a imaginar, que esto lo extrapolamos, a nuestro territorio cofrade. Y así, nos encontramos que al igual que el Presidente del Gobierno, cambia de dirección simplemente por interés personal y quiere continuar al frente de dicho gobierno, le pese a quién le pese y le duela a quién le duela, lo sacamos y llevamos al contexto de una hermandad con su máximo exponente, un Hermano Mayor y su junta de gobierno.
Y comienzan a tomar decisiones, que no dejan de sorprender a sus propios hermanos, por tal de ser los dueños de su cortijo, su hermandad. Y no recuerdan que ahí lo pusieron los hermanos, para representar a todos los hermanos, tanto los que le votaron creyendo en él como los que no le votaron pensado que no era la mejor opción, pero aun así ganó.
Y en el devenir de la vida de la propia hermandad, nos encontramos con los vaivenes que da, dicha junta de gobierno, tal cual cayuco viene al son de la marejada. Y en este devenir de medidas de costero a lo ancho de la calle, para él y su junta, y lo estrecho para sus hermanos oponentes, la vida de la hermandad se vuelve gris y cada vez con menos afluencia a los actos de la propia hermandad, les suena en algo. Todo ello aderezado con una incontinencia verbal que no es otra que la de un embaucador para acallar las otras voces.
Pues esta es la triste realidad que nos estamos encontrando en las hermandades. Así sucede en general, tanto cofrade, profesional como humanamente hablando.
De verdad, deberíamos de prepararnos para la llegada del Hijo de Dios, que como casi siempre todos, todas y todes decimos que lo vamos a hacer, pero que, como todos, todas y todes los años, se queda en agua de borrajas.
Hoy es festividad de San Eloy, así que coge el rebaño y di me voy, sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes. Disfrutemos de estos tres días de lluvia, que van a venir sensacionales, aunque seguirán siendo escasos para la necesidad de agua que seguimos teniendo.





