En mi Huerto de los olivos | Recuerdos en una terraza

Estamos a punto de que llegue el cuarenta de mayo, y poder tomar algo en una terraza va a resultar complicado a partir de cierta hora, no es menos cierto que esta posibilidad nos da, unos momentos de gusto y tranquilidad. Aunque este viernes, festividad de San Isaac de Córdoba, nos trae una jornada algo más fresca que días anteriores.

Aquí de coloquio con mi compañero de fatigas, hablamos de la procesión del Corpus de este año en la ciudad. Nos gustaron mucho bastantes aspectos, al igual que otros tienen que mejorar, como suele pasar casi siempre en un acto de esta índole.

Por donde nos dispusimos a ver la procesión, nos gustó la participación de las hermandades que estuvieron presentes, otras no las vi, sus motivos tendrían para ello. A destacar, la indumentaria de algunos componentes del cortejo entre ellos los de la hermandad de la Sagrada Cena, vestidos con su chaqué. Al igual que las hermandades que tuvieron a bien acompañar con un grupo de hermanos portando cirios.

Y también todos los participantes que hubo en el cortejo. Pero muy decepcionante, como casi siempre, las representaciones institucionales y creo que no se salva ninguna. De verdad, ¿tan extenuante es esta procesión acompañando a su Majestad Divina?

La verdad sea dicha, que va tomando un poso que va a mejor, aunque aún nos queda. Sé que no hay muchas ganas de aumentar el número de pasos acompañando a su Divina Majestad, pero para mi humilde punto de vista sería mejor. Y saben sobradamente, quienes podrían entrar en este cortejo, pero para eso están los doctores que tienen que realizar dicho estudio y tomar esas decisiones.

También me llamó la atención que delante del paso de la Custodia, no fuesen ni unos ciriales ni unos incensarios. O por lo menos incensarios, no sé si estaré equivocado.

No quiero dejar en el olvido, el acompañamiento musical de dicha procesión fue magnífico. Las tres bandas mostraron un nivel pluscuamperfecto para las fechas que son. Tanto Fuensanta-Caído, como Tubamirum, como Esperanza, nivel de categoría.

Pasando a otro asunto, la vida es muy bonita, pero a la misma vez, complicada de entender. Con una semana aproximadamente, el Señor ha llamado a dos personas cofrades y buenas, por lo menos para mí. 

Marisol y Antonio. Dos cofrades, con sus respectivas vidas en sus hermandades. La vida nos está dando palos continuamente y cuando menos te los esperas se lleva a personas que son jóvenes para que tengan que marchar al Reino celestial. 

En aquella barra, les puse sus cervezas y más de una conversación pudimos tener, al igual que cuando nos veíamos por alguna calle de la ciudad o alguna procesión o acto cofrade. La verdad, es difícil entender que esto suceda, cuando los días de antes realizaban su vida normal.

Me despido con esta pena, porque este tipo de noticias no son agradables. Mi compañero de medios de vino hace ya un año y cuatro meses, de nuestros encuentros.

Sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes.