Pues ya está aquí el final de un nuevo año. Increíble e impresionante. Quién lo iba a decir después de tantísimos momentos vividos, cada uno de ellos, tuvieron un componente emocional fantástico. Los hubo espléndidos y preciosos, hubo otros que trajeron la cruda realidad de la vida.
Pasado mañana estaremos cenando con nuestras respectivas familias, en una noche muy especial como es la despedida del año y celebrando con jolgorio la llegada del nuevo. Cada año, tenemos nuestros momentos de rutina y costumbres que no nos gustaría perder, somos de tradiciones.
Seguiremos disfrutando de cada uno de ellos, en la medida en la que sepamos disfrutar de ellos. Estamos esperando a que lleguen esos días que nos traerán nuestros hábitos que tanto nos gustan y que cada uno tiene los suyos. Sean del espacio que sean. Disfrútenlos.
Pero no es menos cierto, que estamos ante la aventura que nos traerá nuevos soplos y para ello debemos de estar preparados para saber digerirlos y gozarlos.
Esta aventura que traerá estas etapas en el año nuevo será toda una experiencia en la vida de cada uno. De verdad, plantéense si merece la pena seguir así, con esos familiares o amigos, a los cuáles hemos dejado de tener la misma relación.
Somos de darnos golpes en el pecho como si fuésemos ejemplo para todos, pero quizás nos falté un poco de humildad y bajarnos del atril en el que nos encontramos. Pero para ello hay que ser muy valientes y fuertes de reconocer que nos hemos podido equivocar y volver a extender la mano. Si no somos capaces de hacerlo, seguiremos subidos en nuestra nube, donde habrá un momento que de ella nos bajemos, nos bajen o simplemente nos caigamos.
Echemos la vista atrás y analicemos que hemos hecho, para bueno o malo, e intentemos mejorar cada uno de ellos. Aquí, nadie es perfecto y tiene la posesión de la verdad verdadera.
Sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes. Tengan cuidado con las exaltaciones de la amistad acompañadas con alguna copa de más y disfruten de la despedida y llegada. Que tengan una buena salida de año y una llegada extraordinaria de año nuevo. Sólo queda una semana para verle la espalda a Baltasar y esto para los cofrades es una señal muy importante.





