Pues resulta que estamos a las puertas de una nueva Nochebuena y Navidad. En el día de hoy la felicidad inunda a muchos lugares de la geografía española. El sorteo de lotería de Navidad, va a satisfacer a muchas personas.
A pesar de esta felicidad, hay otras familias, que no podrán decir lo mismo por los últimos acontecimientos acaecidos como bien saben en el acuartelamiento del Cerro Muriano de nuestra Córdoba. Allí dos soldados han perdido la vida, demasiado jóvenes para que una desgracia, les haya arrebatado la vida e ilusión tanto a ellos como a sus respectivas familias. Mis condolencias en este período tan entrañable, pero a la misma vez, complicado con este tipo de situaciones.
También el pasado martes D. Antonio Burgos, nos dejaba. Antonio fue esa voz de muchos cofrades, que descubrimos su Semana Santa, el amor a esta semana tan esperada y deseada. Al igual que en sus artículos, libros, etc., nos deleitábamos en nuestros momentos de gozo leyendo cada una de sus historias sobre las costumbres de su tierra, Andalucía.
Es un pequeño homenaje a esta pluma que me cautivo, pero fue su voz, la que aquella juventud cofrade nos abstraía con sus comentarios ante el paso de las hermandades por cualquier punto o rincón dejando su punto de historia de la propia hermandad.
Al igual que llega el nacimiento un año más del Hijo de Dios, no es menos cierto que la vida, sigue con su caminar impasible e imperturbable que no deja a nadie sin tener ese momento de dolor y añoranza, por algún ser querido. La vida es así y con su caminar continuo y sin descanso, sigue comiendo segundo a segundo, cada instante de nuestras vidas.
Disfruten de todos esos instantes, que la vida les conceda, olviden los malos rollos, no son buenos consejeros, solo para perder momentos y tiempo en estar disfrutando con esas personas que, por avatares, nos enfrascamos en castillos con demasiados muros.
Si les toco la lotería, a disfrutar del premio, si no les toco piensen que seguro tienen suerte en otros menesteres de la vida. Y sino, piensen que hoy es festividad de San Isquirión, podía haber sido siempre peor.
Sean felices y extrapólenlo, no se lo guarden solo para ustedes. Disfruten del fin de semana más especial de nuestra fe.





