Cuando solo quedan dos semanas para decidir quién será el encargado de dirigir nuestro país llamado España, esperemos que sepamos utilizar el voto útil, nuestras vidas continúan con el devenir de días. Con esta cantidad de elecciones que en los últimos años nos estamos encontrando, a causa de los pactos, que han demostrado que solo son mentiras en las campañas políticas para después darle la vuelta y que se nos quede cara de necios.
Pero, por otro lado, no todo se hace mal. Hay otros mundos, que no son los políticos, donde cuando hay un programa con verdaderas acciones a mejorar el patrimonio de una hermandad, tanto el humano para mí el más importante, como el patrimonio artístico y el mantenimiento del mismo.
Es fácil de entender. En los últimos años hay hermandades que se han dado cuenta que la mejor manera de crecer es con un ambiente muy bueno y con ello el aumento patrimonial esta casi asegurado exponencialmente.
El Martes Santo, es un día que sigue creciendo a pasos agigantados. La hermandad del Prendimiento es una muestra de ello. Desde hace varios años tiene una progresión impresionante, y esto no quiere decir que en el camino se puedan equivocar, pero de sabios es rectificar.
Un cambio que ya demostró que tenían sentido sus cambios fue por ejemplo el hábito para sus nazarenos. Todo un cambio positivo y a mejor con el cambio de tejido de dichas túnicas como el aspecto de la propiedad de las mismas, que cada vez se está dando con mayor frecuencia en los hermanos de las distintas hermandades de nuestra ciudad.
El aumento de su cortejo en número de nazarenos es más que evidente y quizás, las relaciones fantásticas con el colegio hacen que ahí haya una cantera magnífica. Dicha cantera conforme cumpla años significara nuevos candidatos a costaleros o a continuar en dicho cortejo.
Otro cambio que me gusto fue el de sus capataces, no porque no sirvieran los otros, sino por el nuevo aire que les dieron a las cuadrillas y con ello el aumento en número de costaleros, aunque esta hermandad siempre los tuvo. Pero hay detalles que reflejan que se hacen muy bien las cosas.
Que el actual capataz, lleve en su equipo de negro, al capataz que hemos visto durante muchísimos años delante del impresionante misterio del Prendimiento lo dice todo. Son detalles que cuando se quieren hacer las cosas bien todo es más fácil y deja un regusto buenísimo. Además del buen hacer de sus dos cuadrillas de costaleros que llevan muchos años de buen trabajo.
Otro aspecto del cambio es la salida desde el patio del colegio salesiano, ya que la salida desde la nave de al lado del Santuario era estrecha y no permitía que muchos cofrades pudieran estar presentes por el simple hecho del espacio.
Ahora otro empujón le ha venido con la concesión, por parte de la Comisión de Patrimonio de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, presidida por el delegado territorial, Eduardo Lucena, ha dado luz verde para la construcción de la Casa de Hermandad del Prendimiento.
Así poco a poco, con mucho trabajo y esfuerzo, la hermandad del Prendimiento sigue creciendo tanto a nivel humano como patrimonial, para deleite de sus propios hermanos y de los cofrades de la ciudad.
Sean felices y extrapólenlo, hoy festividad de Santa Verónica. Los que siguen de vacaciones sigan disfrutando y a los que no nos hemos ido aún ya nos queda menos.





